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“El Verdadero Legado”
Omake de reencarnación - Las Hermanas Turcas
- "No me interesa una visita vacacional. Pese a lo que pueda pensar, no vengo interesado en un turismo cerca al mar"
- "Lo
siento mucho, señor, pero no es posible el acceso. Esta parte de
- "No soy griego y creo que eso es evidente"
Las autoridades turcas miraron de arriba a abajo al caprichoso, elegante y millonario joven que en un costoso traje de montar de diseñador, parecía disfrutar desafiando la peculiar situación de la ciudad sin el menor reparo. Al lado del joven chino, su no menos elegante secretario -pero éste si lucía algo nervioso- y el evidentemente inquieto guía, que no había cesado todo el camino de tratar de convencer a aquel obstinado turista de desistir de aquella disparatada idea ya que -tal y como lo habían mencionado los turcos- la situación actual de Famagusta era bastante complicada.
Efectivamente, *desde el mediados de agosto de 1974, Varosha, el distrito greco-chipriota del centro turístico costero de Famagusta, había sido tomado por las tropas turcas junto con el norte de Chipre y la llegada de los soldados de Ankara obligó a más de 45.000 habitantes de origen griego a escapar y dejar atrás sus propiedades. Desde entonces el acceso a la ciudad -que contaba con decenas de hoteles y alguna vez fue el orgullo de la industria turística chipriota- se encontraba prohibido por los problemas políticos que aquejaban y aún aquejan a la isla; ya imaginarán entonces mis amables lectores la sorpresa de la guardia turca cuando después de más de 30 años de rodear los pasos a esa ciudad fantasma, un Mercedes Benz de última generación se detuvo ante los accesos bloqueados descendiendo del vehículo un reducido grupo, en el que destacaba este jovencito muy elegante que a duras penas aparentaba 25 años y exigía tranquilamente el ingreso a la silenciosa urbe.
- "Lo repito, no vine a Chipre a disfrutar de sus maravillosas playas. Es necesario que ingrese a la zona histórica..."
- "Si ha venido a ver las ruinas de la vieja ciudad veneciana, es mejor que dé un rodeo. Nadie ha entrado ni puede entrar pero los autobuses de turistas occidentales hacen un tour rodeando desde el lado externo las murallas venecianas de la vieja Famagusta, aquel lado" -señaló el guardia, empezando a enfadarse- "están bien conservadas, pese a los bombardeos de 1974 pero no puede ingresar.. Mire los muros desde el paso a turistas, fuera de la ciudadela, fuera de los límites protegidos por el Ejército Turco, como todos los turistas"
- "Se lo dije señor Li" -suspiró el guía, inquieto- "es mejor que nos retiremos, es muy peligroso.."
- "No pienso marcharme de aquí mirando sólo las murallas desde fuera de las ruinas de la ciudadela.."
- "¡Pero no se puede pasar, Shaoran!, ¡ya lo oíste!" -murmuró Hin Lu, en enérgicos cuchicheos- "¿que pasa?, no importa si entras o no... basta con que rodees la muralla que pueden ver los turistas desde los autos.."
- "No"
Hin Lu suspiró. ¿Desde cuando Shaoran se comportaba como un mocito caprichoso?, ok, ok. El secretario sabía que era importante para él visitar aquellas ruinas, que tenía que ver algo con su antigua encarnación, pero el esposo de Mei Ling no acababa de entender que pusiera en riesgo su vida y se expusiera a recibir un balazo por invadir una zona militar de Turquía; eso, sin mencionar el problema internacional que iba a ocasionar a la Embajada de China, y al propio Concilio por su terquedad.
¡Como si no hubiera bastado todo aquel ajetreo!
Habían salido de Venecia casi a toda prisa. Un yate de diseño exclusivo, las visas y el papeleo le habían ocasionado mucho trabajo a Hin Lu, más que todo porque tuvo que hacerlo a la velocidad de relámpago porque ahora que Shaoran sabía -lo que sea que supiera- parecía decidido a no perder un solo segundo de tiempo..
Y le había dicho durante esa travesía: No iba a perder un solo minuto. Cada instante perdido en papeleo y cosas de ese estilo lo separaban de volver a Japón, Tomoeda y a Sakura y Hien... y no estaba dispuesto a permitir eso.
Hin Lu suspiró.
Bien, el también deseaba que este viajecito de pesadilla terminara de una vez. Y ciertamente, necesitaba unas vacaciones..
Urgentemente.
- "Abran la puerta, voy a pasar"
Los guardias tomaron sus armas y apuntaron con toda intención al joven Li y sus acompañantes.
- "Escucha niño bonito, lárgate. Si tú, tu amigo de corbata y ese griego ponen un solo pie aquí, irán al cielo en menos de un segundo"
Shaoran frunció el ceño. No había pasado el mes de infierno dentro de su propia mente y luchando para mantener su propia cordura en medio de recuerdos de dos vidas anteriores, para ser detenido de una manera tan absurda..
- "¡Señor, se lo dije!" -resopló el guía griego.
- "Shaoran escucha, es mejor que tramitemos algún permiso con el gobierno turco.. yo creo que serán sólo un par de días y a lo mucho una semana y.."
- "¡Abran las puertas y déjennos pasar!" -ordenó el hijo de Ieran Li, que ya estaba realmente molesto y por una vez en su vida no pensaba respetar las burocracias y usos existentes- "¡¡no tengo tiempo que perder...!!!"
- "Si se mueve, le dispararán, señor" -indicó un oficial, acercándose al alboroto con una sonrisa muy divertida en los labios- "nadie pasa, chico turista. Y eso es NADIE. Ni aunque fueras el Presidente de los Estados Unidos de América te dejaríamos pasar...".
Esa frase provocó que Shaoran recordara algo y esa idea hizo brillar una luz en sus ojos y aparecer una levísima sonrisa en su semblante..
- "¿En serio?. Mi nombre en su idioma antiguo sería Gökbori**, y soy el Señor de los Gök, y por lo tanto de Oguz Kagan***.. ¡abran el paso!"
- "¡¿¿¿Que ha dicho????!"
- "¿Qué ha dicho?"
El guía griego se preguntó como sabía el joven extranjero chino sobre las viejas leyendas turcas y porqué se definía a sí mismo como "Gökbori" y "Señor de Oguz Kagan", si este era un personaje legendario para los turcos -una especie de fundador mítico de su pueblo- pero lo que más le sorprendió fue la franca expresión de pasmada sorpresa y asombro de los guardias turcos ante las palabras del jovencito -¡todos los tipos estaban blancos del susto!, ¡como un pedazo de papel!- que mudó a otra de profundo respeto y sumisión cuando el muchacho dejó a relucir un anillo en su mano..
- "¿Desde cuando Shaoran sabe turco?" -se preguntaba Hin Lu reflexivo- "¿y porqué muestra el sello del Clan Li a estos tipos?... los turcos fueron originalmente orientales y estaban dentro de la esfera de influencia del Concilio pero eso fue hace demasiado tiempo.. ya ellos mismos se consideran tan occidentales como cualquier europeo"
El instante de aturdido silencio fue breve, todos los militares obraron al unísono al ver el sello del Jefe del Clan Li...
- "¡Señor!" -todos los guardias se inclinaron profundamente avergonzados- "¡no podíamos saber! ¡perdónenos!.. ¡pase, pase Ud. y sus acompañantes!"
- "¡Pero yo soy griego! ¡no me disparen!" -protestó el guía.
- "Pasen, y perdónenos, por favor honorable Gökbori" -el oficial y los demás militares estaban avergonzados- "Todos los herederos de Oguz Kagan estamos en deuda con el clan del Gök, y más si su clan le ha llamado a Ud. Gökbori"
Hin Lu estaba atónito, y el guía, igual.
- "¿Tienen un teléfono clasificado?" -Shaoran suspiró, de pronto recordaba porqué no empleaba nunca el complicado sistema de códigos de identificación de su clan con otros grupos étnicos orientales... detestaba que le trataran con tanto protocolo- "Necesito comunicarme con su Comandante General, para evitarles algún problema.."
- "Pase, por favor.."
Mientras el Jefe del destacamento buscaba entre la guía telefónica militar con rapidez, Hin Lu se adelantó a su jefe y amigo..
- "¿Que fue eso? ¡dijiste esas palabras en turco! ¡no usaste magia!"
- "Si, solo sé esas palabras en turco, tuve problemas con ese idioma de niño, pero al menos recordé decir eso" -dijo cansado e inquieto... le desesperaba esperar tanto, quería estar ya en las ruinas, pero era mejor obrar con sensatez ya que hace un instante había perdido totalmente la paciencia y no deseaba perjudicar a esos soldados provocándoles una corte marcial por desobedecer órdenes- "y claro que no usé magia.."
- "¿Entonces? ¿que es eso que tu nombre es... "lobo celestial" en su idioma?" -razonó el esposo de Mei Ling con dificultad, el turco le daba fatal- "si, tu nombre es "pequeño lobo" en chino, ¿lo que dijiste significa joven lobo en turco?"
- "Fue una interpretación un tanto capciosa. Y fue porque perdí la paciencia..." -miró de nuevo el sol- "¡Ya es mediodía! .. ojalá se dé prisa, no quiero perder más tiempo aquí"
- "Tienes mucha prisa en entrar a las ruinas.."
- "Si. Cuanto antes mejor... pero tampoco quiero que maten a esta gente"
- "¿A qué te refieres?"
- "Si viene algún militar les harán Corte Marcial por desobedecer órdenes.. y debo evitarlo. ¡Rayos!, por eso no me gusta usar magia o el nombre del Clan Li en mi beneficio.."
- "¡¡No entiendo nada Shaoran..!!"
Los ojos canela del joven Jefe miraron con decisión a su secretario al explicar..
- "Me identifiqué ante ellos... mi nombre en turco es Lobo, y les dí el nombre de mi clan, el clan Li o el clan de Gök.. "
Hin Lu tampoco era particularmente bueno en turco.. por lo que demoró unos segundos en traducir..
- "El clan Li ¿el clan del Cielo?.. porque Gök es "cielo" en turco"
- "El clan Li es el último clan descendiente del Rey del Cielo" -explicó Shaoran, fastidiado por el retraso- "¿porqué demoran tanto?"
- "¡El Comandante General de la Armada Turca en la línea, mi señor!"
El joven chino se adelantó a contestar la llamada y Hin Lu, según iba Shaoran hablando con el Jefe Militar, identificándose y poniendo de manifiesto su cargo con el Concilio y en el clan Li, entendió al fin. Si. Los turcos llamaban al mítico fundador de su nación Oguz Kagan, el fundador mitológico del pueblo turco, pero aquella persona había sido en realidad Mao-Dun hijo a su vez de Tu-man, alguien que en los libros de historia aparecía como de origen chino..
Lo que no salía en los libros de historia es que Tu-man -y por defecto su hijo Ma-Dun- habían sido servidores de la casta de Ten-Oh. Por ello era que en sus orígenes, el pueblo turco había sido fundado por "los turcos celestiales".. osea, servidores del Rey del Cielo o del Clan de Gök. Y viéndolo desde ese punto.. Si pues, Shaoran resultaba tener curiosamente el nombre de "lobo" en turco y pertenecía a la estirpe del rey del Cielo...
Eso lo hacía Gökbori. El mítico lobo que fue reverenciado por los turcos antes de la llegada del Islam.
Hin Lu suspiró, prometiéndose pedirle a Yoko Hiragizawa que le ayudara a recordar el turco que casi no sabía. Porque la joven Lady si que era buena en ese idioma y viéndolo bien, uno nuca podía saber cuando algún conocimiento iba a serle útil, ya que los permisos y el solo tramitar una reunión con el Jefe de Estado de Turquía o con su Jefe de Fuerzas Armadas -ni qué decir del papeleo- hubiera demorado mucho más que los diez minutos que le había tomado a Shaoran dirigir algunas palabras..
De hecho, ahora su joven Jefe y señor se dirigía a toda prisa a montar el caballo que le habían ofrecido los militares turcos..
- "¡Señor! ¡pero iría más de prisa en auto! ¡le daremos un jeep y..!"
- "Gracias, son uds muy amables... pero me irá mejor ir a caballo. Vamos Hin Lu. Que le guía nos espere aquí. Trátenlo bien por favor.."
- "¡Si señor, por supuesto!"
- "¡Se perderá en las ruinas señor!" -se preocupó otro.
- "Eso sí que no" -replicó el joven Li con profunda seguridad- "traje al guía porque no sabía bien como llegar hasta aquí... pero en las ruinas no puedo perderme.. ¡adelante!"
Sin una palabra más y sintiendo los últimos rincones de su pasado iluminarse según subía al corcel y cabalgaba hacia los despojos de los viejos muros venecianos, Shaoran Li continuó con lo que había venido a hacer. Y Hin Lu lo siguió en otro caballo, pensando a su vez, que no había sido muy buena idea venir en traje y corbata. Quizás hubiera sido mejor que viniera como Shaoran .. en traje de montar y botas. Porque definitivamente montar a caballo con un traje y zapatos italianos hechos a mano, no era buena idea.
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Durante el
siglo XV de
Y es que esta ferocidad tenía por objeto amedrentar al resto de Chipre y desanimar la resistencia a la invasión, lo que efectivamente ocurrió en Kyrenia, ciudad que se rindió sin oponer resistencia.
Quedaba pues el tercer punto defensivo, la ciudad amurallada de Famagusta.
Pero las cosas tomaron rumbos muy distintos en este lugar. Las fuerzas turcas enviaron al Gobernador de Famagusta, Bragadino, una cesta que contenía la cabeza del gobernador de Nicosia -ya que pese a su brevedad, la ciudad había caído defendiéndose- con el ánimo de promover una rendición como la de Kyrenia, pero pese al macabro envío la resistencia no se cejó y la ciudad se empecinó en resistir.
El asedio, iba a ser largo y el final... terrible.
Ingresando a caballo sobre las ruinas de la asolada ciudad, el joven Shaoran Li reconstruyó en su mente con precisión la época y los acontecimientos que habían rodeado la llegada de Ridolfo Mocenigo a Famagusta. La rendición de Kyrenia había ofendido terriblemente a la República Veneciana y habiendo siendo el hijo favorito del Dux de turno no le era difícil recordar la terrible presión que había soportado su familia aquellos días y que permitieron que su padre y sus hermanos le dejaran marchar a Chipre a probar que Famagusta no iba a ser una segunda Kyrenia y que un hijo del Dux e Venecia estaba allí para evitarlo. Sólo había sido esta terrible presión la que permitió que fuera en busca de su destino, porque de ser así, su padre jamás le hubiera dejado marchar...
Y posiblemente Ridolfo Mocenigo hubiera logrado vivir una vida larga, casado con alguna aristócrata europea.
- "Pero no fue así. Lo de Kyrenia humilló profundamente a la República pese a que la gente de Kyrenia no tuvo más salida que rendirse" -el propio joven Li no notaba que estaba pensando.. o recordando en italiano, en su mente- "y aunque el Dux dejó marchar a Ridolfo con una hueste de capitanes venecianos, todos tenían orden de protegerle ... incluso el capitán de la embarcación que le llevaba a Chipre, tenía una carta personal para el infortunado Bragadino, haciéndole responsable de salvar en todo lo posible la vida del hijo del Dux" -recordó, con nostálgica sonrisa- "hasta Leonor vino a Chipre, si. Pero ella venía para rescatar a su prometido, yo en cambio, vine porque deseaba... porque SENTIA que debía estar aquí... el salvar el honor de la casa de Mocenigo era sólo una excusa, al igual que apoyar a Boisloire. Ridolfo apreciaba a Etienne como un hermano, pero sentía que debía estar aquí desde que las tropas turcas amenazaron el imperio veneciano. Si. Éramos un grupo extraño, Leonor, Etienne y Ridolfo..."
El recuerdo de la amiga de la infancia de Ridolfo Mocenigo y de Etienne Boisloire le motivó la sonrisa. La joven Duquesa de Eboli había burlado fácilmente a Ridolfo y a todos haciéndose pasar por hombre y de hecho, había ganado fama como "el Capitán Tormenta" aunque no había logrado mentir sobre su identidad a los agudos ojos de Boisloire; y ambos -Etienne y Leonor- se habían reído mucho del despiste de Ridolfo al que conocían desde la infancia, ya que pese al peligro que les rodeaba había sido bueno saberse rodeado de amigos y los tres jóvenes habían compartido los miedos, la sangre y las penurias del sitio.
Aunque habían tenido destinos muy diferentes los tres.
Los hechos valerosos de Leonor le hicieron ganar fama cuando venció en combate singular a uno de los campeones de las armas turcas: el joven León de Damasco, pero no había salido del todo indemne de la aventura. Herida -pero no de gravedad- con los rumores continuos de que su prometido estaba siendo torturado -y después muerto- en las costas de la cercana Luda, Leonor había luchado con las fiebres y la desesperación en su tienda mientras Ridolfo y Etienne encontraban sus destinos..
De hecho, Shaoran había estado leyendo -desde que puso un pie en Venecia- la obra de un autor italiano que había inmortalizado el valor de la duquesa en un libro de aventuras también llamado "el capitán Tormenta" y eso le había motivado más de una sonrisa y un recuerdo cariñoso hacia la leal camarada de Ridolfo y Etienne.
Ahora entendía porqué Leonor no había reencarnado.
Había sido al menos por Emilio Salgari**** que se enteró del destino de la amiga de Mocenigo. Si bien el autor había cambiado algunos detalles respecto a la participación de Leonor en la caída de Famagusta, ya que la joven duquesa no fue nunca herida por una roca en plena batalla sino que días atrás a la caída de la ciudad estaba desvanecida por la fiebre y en cama porque tampoco había salido indemne de su combate contra el León de Damasco, había dado al joven Li datos importantes sobre el destino de Leonor, y Shaoran sonreía al pensar, que la duquesa no tuvo que reencarnar como ellos, ya que vivió una larga y feliz vida, fundando incluso una familia, un hijo..
Algo que ni Rasetsu, Ridolfo, Etienne Boisloire o Lead Clow pudieron tener..
- "Me alegra por Leonor" -murmuró Shaoran, pensando en la amiga a quien Ridolfo apreciaba como una hermana mayor- "si, es bueno que ella saliera bien de todo eso. Al menos ella vivió una larga vida si ese autor está en lo cierto ¡Y pensar que se quedó con el León de Damasco, que abandonó la fé musulmán por ella!" -se alegró- "Es bueno que pudiera tener una familia y una vida larga y dichosa.. al menos ella, de nosotros tres. Eriol me dijo que Boisloire murió unos meses después que Mocenigo y en otro combate feroz contra los turcos, dejando algo importante y personal inconcluso.." -razonó- "aunque al menos Boisloire sobrevivió a la caída de Famagusta"
Su expresión se endureció al recordar..
Y es que había sido terrible...
El horror del sitio.
Los odios, la presión, el exacerbado ánimo -que hacían mella en los sentimientos de la población sitiada- eran lo que habían motivado que Bragadino enviara a Boisloire a el lado norte de las murallas, a un baluarte que era escombros y donde habían escasas posibilidades de vida, pero desde donde se podía apreciar el movimiento de los turcos y avisar a la ciudadela...
Para estar listos para lo peor.
- "Al enviar Bragadino a Boisloire y a aquellos guerreros al baluarte de San Marcos, salvó la vida a algunos.. porque si bien es cierto que avisaban de los movimientos de los turcos mientras estábamos sitiados y recibían todo el tiempo el feroz ataque turco, cuando éstos entraron en el asalto final a tomar la ciudad, dejaron el ataque del Baluarte de San Marcos al final. Concentraron sus fuerzas en el ingreso a la ciudadela y una vez que ingresaron empezaron con el acuchillamiento y la masacre..." -razonó- "si, el baluarte de San Marcos debió haber caído al final y eso salvó algunas vidas de los escasos defensores del Baluarte. Entre ellos Etienne Boisloire, que logró escapar a la masacre"
El caballo transitó sobre las ruinas y a cada paso, los recuerdos de Mocenigo tomaban orden, sentido y compostura, mientras el puzzle sobre la mente de Shaoran empezaba a completarse..
- "Si.. Había una extraña tregua brindada por los turcos antes de la caída de Famagusta... el Gran Visir Mustafá estaba en su campamento. De hecho, Ridolfo había logrado escapar de los turcos una noche antes que el Visir volviera a tomar la caída de Famagusta como algo personal.."
Muchas imágenes pasaron por su mente..
- "Roxelana hizo escapar a Ridolfo con ayuda de su amiga Fátima y de su Capitán de Armas, Hamid; y lo hicieron aprovechando que el Capitán Metiub, el mismo que capturó a Ridolfo a traición, había sido llamado por su ama Haradja, al Castillo de Husiff, en la Luda... esa mujer fue enemiga de Leonor y del león de Damasco, pero ellos tuvieron su propia historia y es bueno saber que lograron vencerla***** -el referido castillo de Husiff estaba en una costa no muy lejana a Famagusta- "pero que Metiub volviera con su ama facilitó el escape de Mocenigo y privó a Zobeida de un aliado y servidor" -razonó y recordó- "si. Roxelana ofreció reunirse con Ridolfo cuando lograra convencer al Visir de abandonar el sitio, por eso él la dejó para volver con los suyos. Solo por eso la dejó, pero ella no logró convencer al Visir. Mustafá deseaba complacer a la princesa pero temía más a la ira del Sultán Selim II... por eso es que Ridolfo y Roxelana acabaron amándose a escondidas y en secreto de sus propios campamentos.. al menos hasta que el cerco se hizo imposible de traspasar para Ridolfo"
Un viento retozón pareció traer al joven Li los recuerdos de Roxelana y los escasos instantes de felicidad que había compartido con Ridolfo Mocenigo...
Sus besos, su ternura... su inocencia.
Porque la princesa turca se había entregado al hijo del Dux de Venecia cuando éste era aún un esclavo -dulce y absolutamente desinteresado amor el de la princesa que no había considerado indigno al joven, ni aún en esa precaria condición- pero, tras el hecho, el veneciano había besado los cabellos de la muchacha -que le había entregado su doncellez- jurándole ante su Dios que en ese momento, la tomaba como esposa.
- "Era su esposa.." -murmuró suavemente Shaoran.
Si. Su esposa.
Después de la primera vez que la había amado.. ambos se habían arrodillado frente a sus signos sagrados y habían intercambiado votos matrimoniales. No había ningún sacerdote que pudiera casarles de acuerdo a los ritos turco o cristiano, pero ambos sabían que estaban casados y como esposos siguieron viéndose después que Ridolfo escapara del campamento turco. Si, ambos se habían escabullido algunas noches de entre su propia gente para verse, amarse e intercambiar esperanzas de salvación de sus pueblos.... para construir en esos escasos instantes sueños de una futura vida juntos -algo que jamás llegó a suceder- hasta que la caída de la ciudad puso fin a todo.
La caída de la ciudad.
En Famagusta se hablaba que el Gran Visir Mustafá había tomado a una esclava cristiana y por amor a ella dilataba la toma de la ciudad... las tropas turcas hervían de rabia mientras los rumores se dispersaban y Ridolfo esperaba en la ciudadela el milagro de que la flota de la República Veneciana lograra llegar a tiempo para evitar la masacre, pero ambas ilusiones fueron vanas. El Gran Visir Mustafá no estaba enamorado de la esclava.. era una mentira romántica para encubrir los verdaderos motivos del jefe musulmán, que no detenía el ataque por una cristiana sinó por los ruegos de Fátima y Roxelana. Ambas jóvenes suplicaban al fiero guerrero que no siguiera derramando sangre, que estaban hartas y mientras el visir dudaba por los ruegos de su hija y la princesa, los corazones de Ridolfo y Roxelana esperaban aun el milagro de la llegada de la flota veneciana. Algo, que -según anhelaba Roxelana- iba a motivar que Mustafá y Alí Bajá -el Gran Almirante del Sultán- retiraran las tropas y el cerco marítimo, evitándose derramamiento de sangre.
- "Pero no iba a llegar... la flota no llegaría, no había vientos favorables" -recordó Shaoran, descendiendo del caballo y caminando entre las ruinas- "por eso, desesperada y en vista de que Mustafá había sido alentado por la princesa Zobeida e iba a atacar al día siguiente, Roxelana se atrevió a huir de su campamento a avisar a Ridolfo de la eminente matanza" -suspiró con pesar- "Allí fue que él urdió presentarse ante el Almirante turco y el Visir con su rango, para que estos le llevaran en barco hasta el Sultán y ya en alta mar o en plena corte, Ridolfo esperaba escapar con Roxelana y acompañados de Hamid y Fátima que iban a ayudarles. El plan no era malo. Me pregunto si el ardid hubiera realmente resultado. Porque entonces, este lugar no estaría así y no hubieran muerto todos los que murieron ese día.. ¡si sólo hubieran dejado que el plan funcionara!"
Si. El plan desesperado de Ridolfo había sido también fallido pero debido a que cuando estaba por dar inicio -enviando a su fiel escudero a avisar a Boisloire del asunto, en el baluarte de San Marcos- habían sido delatados por alguien que había visto a la joven princesa -y la había reconocido como turca- ingresar al alojamiento del veneciano. Ridolfo no había visto el rostro del delator pero si había sido sorprendido con la muchacha en sus brazos y en pocos instantes el populacho y la soldadesca estaban sobre ellos, y el odio y la intolerancia les habían cerrado todos los caminos..
- "¡Argh!, Shaoran, espera... antes de entrar a este lugar me sentí fatal" -replicó Hin Lu, alcanzando al fin a su joven señor- "este lugar es francamente depresivo.."
- "¿Te sentiste mal?"
- "Si" -asintió el esposo de Mei Ling- "cuando dimos la vuelta antes de ingresar.... casi cerca de donde dijiste que estuvo ese baluarte... cuando pasamos por allí me sentí mareado y casi puedo jurar que vi sangre. Creo que este viaje no me ha hecho tan bien"
Los ojos canela del joven jefe centellearon, pero sólo sonrió con tristeza pidiéndole a su leal amigo, primo, secretario y Guardián, que permaneciera allí.
- "Así que Vanio murió camino al baluarte" -pensó triste pero algo divertido, recordando el nombre del lealísimo escudero de Ridolfo- "tal y como Ridolfo pensaba... vió que él y Roxelana habían sido detenidos y fue a avisar a Boisloire. Me pregunto si murió antes o después de avisar al hospitalario. ¡En fin!, eso ya no importa.." -se volvió y vió a Hin Lu, aún algo descompuesto- "no, no tiene caso decirle que es la reencarnación del antiguo escudero de Ridolfo. Vanio murió por Mocenigo sin haber podido tener una vida. Me alegra que en ésta, Hin Lu tenga la familia y el reconocimiento que merece por su fidelidad.. Mei Ling y sus hijos, son el premio que merece por todo lo que ha hecho por mí con su lealtad no sólo en esta vida, sinó desde la anterior"
Con esta decisión, el joven hijo de Ieran Li al fin avanzó hacia un área de las ruinas que se le hizo increíblemente familiar. Ya no había más que muros, destrozos y despojos, pero en su mente estaba todo aún allí..
El tribunal fanático que juzgó a Roxelana... la turba, los horribles insultos y la bofetada que había recibido la pobre princesa por los fanáticos monjes mientras estaba dispuesta a morir por el veneciano, acusada de brujería.
- "Estas son las ruinas de la celda" -avanzó entre los trozos rotos de muro- "si, aquí tenían a Ridolfo. Henry De Dannan y otros mercenarios ingresaron instantes antes de que el juicio a Roxelana empezara y lo golpearon con ferocidad, esperando que no estuviera consciente para ver cuando condenaban a su esposa... pero Ridolfo logró hacerse oír desde la celda, lo suficiente para incriminarse"
Pensó entonces en su amiga Leonor de Eboli, la leal amiga de Ridolfo, sobre cuya seguridad el joven Mocenigo no albergó la ninguna duda al punto de ni siquiera pensar en su seguridad en sus últimos momentos de vida...
Y es que al menos Leonor, estaba a salvo.
- "El leal criado de Leonor, el árabe El-Kadur, enterado del plan de Ridolfo de entregarse a los turcos puso a su señora a salvo, en una cueva, un escondrijo, donde escondió a la Duquesa en cuanto Roxelana trajo las malas noticias; Leonor seguía aquejada con fiebres y había perdido la conciencia días atrás. Si, por eso Ridolfo no albergó ninguna duda o temor sobre la seguridad de su amiga, por eso no tuvo que preocuparse por ella. Cayera o no Famagusta, Leonor estaba a salvo y el criado sabía donde estaba la pequeña embarcación de escape... quizá escaparon antes de la caída de la ciudad... o quizá después. Pero ellos estaban a salvo"
Un nuevo suspiro y Shaoran casi sintió en sus carnes el dolor de la feroz golpiza brindada por Henry De Dannan y sus cómplices a Ridolfo...
- "Pero al incriminarse por salvar a Roxelana, Ridolfo estaba perdido. Hizo notar al Gobernador Bragadino que si mataban a Roxelana la ferocidad turca no tendría límites. Por eso, por eso, es que el tribunal propuso.... propuso lo que se hizo..."
Y en su memoria.. la puerta cerrada y mohosa que contenía en su interior el detalle de la muerte de Ridolfo Mocenigo se abrió al fin y Shaoran Li, de pronto, se sintió sofocar mientras un dolor horrible le atenazaba todo el cuerpo..
- "¡Así murió Ridolfo!" -supo al fin.
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Los cánticos que había escuchado siempre en la iglesia desde su niñez, esta vez tuvieron la virtud de sobresaltar a Ridolfo, quien tembló íntimamente al notar que pese al hambre y la angustia las escasas personas de la ciudad habían elegido aferrarse no a su fé, sinó a un fanatismo exacerbado, hasta el final. Y las voces profundas, llenas de un misticismo casi llevado a la locura le avisaron que todo estaba casi listo así que mientras las últimas sombras de la noche empezaban a difuminarse, las voces profundas, altas y palabras fieras pronunciadas en latín eran cada vez más altas, envolviéndole como una horrible y filosa mortaja ya desde ahora, haciéndole sentir casi que era un cadáver, porque no era inconsciente del odio y del miedo que llevaban esas voces..
- "No.. no..." -casi sintió erizarse sus cabellos al reconocer las palabras que flotaban en el aire- "¡no puede ser! ¡alguien está recitando el Maellus maleficarum****** ¡" -abrazó a Roxelana sintiendo terror, pese a haber visto la muerte mil veces, como guerrero y capitán que era- "¡oh, al menos ella no lo entiende!"
- "!!!Inquisitio Haereticae Pravitatis Sanctum Officium*******...!!!"
La voz horrible y llena, no del amor que Dios daba a los hombres, sinó del odio del hombre contra lo que no entendía o lo que temía, llenó los oídos de Ridolfo y el desventurado joven tuvo que reunir todo el valor que le restaba en su cuerpo herido para controlarse. Sabía lo que venía, y sólo podía sentirse feliz por haberle evitado a su esposa todo aquello, porque aunque la gente pensara que estaba hechizado, embrujado y a la vez convertido en brujo, nada de eso era real. En sus charlas con Roxelana había empezado a entender que su "don" particular, osea su capacidad de levitar objetos, no provenía de nada siniestro, maligno o satánico. La joven turca le había hablado que en Oriente tenían mayor tolerancia a aquellas peculiaridades y los que las poseían, eran considerados "favorecidos" por la Divinidad. Incluso a la joven princesa le habían llegado rumores que más allá de los desiertos musulmanes, existía un grupo de personas con dones similares a los de ella y los de Ridolfo..
Y es que ella le había contado también de su don de ver el futuro y le había dicho que había soñado con él muchas veces en su infancia.. que sentía que debía estar en ese sitio..
Que era ella, quien le había llamado.
Como ambos lo supieron al mirarse por primera vez.
- "Quizás algún día podamos entender que estos dones vienen de Dios, y no como los demás creen. Porque Dios nos hizo a todos diferentes y la gente que piensa más allá de la religión, no es mala.. o perversa o hereje" -razonó, casi mirando hacia un futuro- "y algún día será así. Hoy estoy seguro. Algún día será diferente, tener dones diferentes o pensar en lo que algunos llaman Alquimia o Ciencia... no será malo. Lo sé... pero" -sonrió con amargura- "no lo veré yo, eso es seguro"
Empezaba a amanecer y Ridolfo se permitió acariciar los negros cabellos de su esposa con ternura..
- "Al menos no ha habido tortura.." -suspiró
aliviado, al temblar ya no por sí mismo sinó ante la sola idea de que hubieran
lastimado a Roxelana con los métodos usuales de la inquisición- "es irónico como en medio de un sitio, en medio
de una lucha contra musulmanes aún nos queda intolerancia para ser capaces
de tener, aquí, donde falta todo, a algunos capaces de imbuirse a si mismos
de inquisidores. Pero ¿de qué me sorprendo?, este
sitio sólo ha sacado lo peor de las personas... e incluso alguien tenía aquí
un infamante ejemplar del Maellus Malleficarum e
incluso en los sótanos de la abadía
estaba una doncella de hierro¨********
.."
El solo recuerdo de aquel instrumento horripilante y la frágil figura de Roxelana le hizo temblar de nuevo. Y es que en su condición de italiano, desde niño, había tenido innumerables ocasiones de contemplar el espantoso instrumento de tortura y lo detestaba profundamente. ¿Cómo no odiar aquella horrible especie de sarcófago antropomorfo con dos puertas y clavos en su interior que penetran en el cuerpo de la víctima cuando éstas se cierran?. Aquellos clavos de hierro enmohecidos de sangre seca, desmontables a gusto del atormentador y que se podían cambiar de lugar con el fin de poseer un amplio abanico de posibles mutilaciones y heridas que daban lugar a una muerte más o menos prolongada, siempre entre grandes sufrimientos...
¡No, no, claro que no!..
Su vida era poco precio a pagar si podía evitar a Roxelana un suplicio así...
- "¡¡Haereticae Pravitatis..!!"
- "Sólo lamento no ver el día que ese espantoso libro sea quemado" -las palabras en latín herían los oídos del veneciano- "y es que debe llegar un día en que todos y cada uno de los ejemplares copiados del Maellus Maleficarum sean arrojados al fuego, porque un libro que enseña y da pautas sobre como condenar a gente por brujería... no puede ser bueno. Yo no he hecho daño a nadie y soy tan buen cristiano como siempre, pero la gente nos ha condenado a mí y a mi esposa, cuando lo único que nosotros habíamos tratado desesperadamente era de salvarles... de salvarnos a todos de una muerte horrible. Cristianos y turcos... nada bueno saldrá de todo esto, porque si la ciudad caen, muchos morirán.. de ambos bandos ¡y es por eso que Roxelana está aquí! ¡por eso! ... y a la larga.. por eso, es que nos van a condenar. La excusa es que somos turca y cristiano, pero sólo nos condenan porque temen.. porque temen tanto que no pueden pensar, o entender, o tener piedad.."
La puerta se abrió de una feroz patada y la joven en brazos del veneciano se despertó al instante y se aferró con todas sus fuerzas al maltrecho hombre que amaba..
- "¡Bien, bien!, ¿os habéis despedido ya, bruja turca?" -espetó el rostro conocido de Henry De Dannan- "¡¡habéis hecho cosa buena Mocenigo!! ¡dejaros embrujar por una turca!"
- "Largaos De Dannan, ¡el Gobernador dijo...!"
- "Sé del acuerdo al que habéis llegado... ¡el perro de Venecia, el traidor, el brujo!" -el hombre escupió con desprecio- "pero tengo otra propuesta para vos, hijo consentido de la República Veneciana.."
- "¿Que proponéis?" -murmuró Roxelana.
- "Nada que os salve, bruja turca... aunque si pasareis un buen rato, lo juro.." -los ojos del aventurero miraron con evidente lascivia a Roxelana y Ridolfo ocultó a su esposa a sus espaldas- "sé bien como hacer feliz a una mujerzuela..."
- "¡Pues buscadla y divertios, antes que Boisloire o alguien con honor os mate como el vil hombre que sois!" -espetó Ridolfo, irritado- "no me importa vuestra propuesta... ¡largaos y si volvéis a mirar o hablar así a mi esposa, os mato aquí mismo!"
- "Aún haciéndoos el valiente... el joven consentido de Venecia" -se burló el otro- "no, no, Mocenigo. Me pregunto como podríais matarme si no tenéis un arma y para mí sería muy fácil hundir este puñal en vuestro pecho... ¡estáis tan débil como una niña pequeña! ¿cuanta sangre habéis perdido? ¡creo que los golpecitos de ayer os han sentado mal, joven hijo del Dux!!"
- "¡Miserable!"
El aventurero sonrió y sin previo aviso asestó un violento puñetazo al ya lastimado Mocenigo, procediendo a patear al joven caído con ferocidad, pero apenas hubo golpeado al muchacho dos o tres veces cuando la princesa turca se abalanzó sobre él con todas sus fuerzas, en un inútil intento de evitar que acabara de matar a golpes al joven veneciano..
- "¡Largo de aquí, bruja hermosa!" -la golpeó con rapidez, y es que esperaba la reacción de la muchacha- "mirad.. mirad princesa turca. Ya que el imbécil veneciano no osa ni tan siquiera escuchar la propuesta.. tal vez vos... estéis interesada en su vida"
- "¡Ridolfo, Ridolfo!"
La muchacha llamaba inútilmente a su esposo, pero éste permanecía inconsciente..
- "Creo que golpearle con el guantelete ha acabado con vuestro marido" -rió burlón, mostrando a la angustiada princesa el guantelete de acero de la armadura, el mismo que apenas se quitó de la mano, cayó sobre la tierra con un peso sordo.
Era de hierro...
¡Y había golpeado a Ridolfo con él y con esas pesadas botas!
- "Desvístete mujer.." -dijo divertido- "hazme pasar un rato agradable y os aseguro que él podrá salvarse. No hablo de salvaros.. pero ¿a vos os importa él, no es así?"
Roxelana miró al sujeto con asco y horror..
- "El acuerdo es este turca. Tengo a alguien interesa.." -se interrumpió- "interesado, en la vida de este veneciano y yo mismo propiciaré que Mocenigo escape cuando abran la celda más tarde.. cuando vengan por vos. Si veis que él no está en posición de huir, no temáis... yo le haré escapar, pero para ello es necesario que este imbécil os desprecie tanto, que sea capaz de abandonaros" -siguió, cruel- "admito a vos que todo esto no es idea mía, pero no negareis que es una buena idea, porque para vos, no hay salida. Así que desvestíos y retozad conmigo un buen rato, para que vuestro marido os desprecie tanto que pueda abandonaros..."
- "Pero... pero..."
Roxelana tenía un nudo en la garganta..
- "Os juro bien, mujer. Si vos retozáis conmigo, haré escapar al veneciano. Y si no confiáis en mis palabras, entended que sólo soy portador de alguien importante.. que desea por sobre todo la salvación del veneciano.. y vuestra perdición"
- "¿Me aborrecéis vos y ese alguien por ser turca?"
- "No. Ese alguien os aborrece por sed vos, simplemente. A mi me sois indiferente. Pero ese alguien... valora más que nada la vida de Mocenigo. Ahora, pensad mujer" -se quitó algunas piezas ligeras de la armadura que aún vestía, empezando a quedar en jubón y en calcetas- "¿que os importa más? ¿vuestra virtud o la vida de vuestro amado? ¿valen más para vos vuestro cuerpo, que su vida? ¡es mejor que os decidáis, que no tengo todo el tiempo!.."
Roxelana luchó con su profunda repugnancia por unos instantes... pero notando en el piso las manchas de sangre que Ridolfo había perdido durante la horrible noche y sabiendo que desde que quedara inconsciente su esposo sangraba profusamente por la boca, tomó entre sus blancas manos... temblando... los bordes de su túnica..
Las lágrimas enturbiaban su rostro... y no se decidía a empezar a despojarse de la ropa..
- "Pero si vos vivís, aunque sea odiándome.... nada más importa. Ni yo, ni mi cuerpo.." -pensó, acongojada, deseando morir.
El aventurero sonrió al ver a la joven decidirse por la vida del veneciano y abrir lentamente el mantón que envolvía sus finas ropas.. así que bajó su mano para bajarse los calzones pero entonces los dos guanteletes de hierro que había dejado caer volaron por los aires dándole directamente en la cara y arrojándole al piso, haciéndole sangrar por la nariz rota..
- "¡Vos!"
- "¡Ridolfo!"
Las piezas de la armadura volaron por toda la celda golpeando a De Dannan y el tipo a duras penas logró sobreponerse del espanto y la sorpresa como para huir -aun en jubón y calcetas- cerrando bien la puerta, mientras el guardia que le había dejado pasar daba aviso que "el brujo" estaba haciendo "brujería"..
- "¡Volved y decidle, a quien quiera que os haya enviado, que no vendo mi vida por la virtud de mi amada! ¡decidle que desprecio su propuesta de salvarme, que le desprecio quien quiera que sea! ¡quien quiera que sea! ¡y no importa cuando, o donde... nunca sentiré por esa persona más que piedad y desprecio por su escasa compasión, que jamás podrá tener de mi más que piedad por el escaso corazón que posee! ¡porque alguien tan infame no merece ni tan siquiera mi odio, sinó mi más profunda compasión!"
- "¡Ridolfo, Ridolfo!"
Roxelana había corrido a sostener a su esposo -que a duras penas había podido ponerse de pie- mientras de la nariz y la boca del joven seguía goteando la sangre..
- "¡Oh Ridolfo! ¡os habéis esforzado..!"
La muchacha abrazó a su amado, llorando acongojadamente y avergonzada, mientras el joven sólo susurraba..
- "Os lo suplico... no lo penséis siquiera. Entended que sería para mí peor que la muerte que os rebajaseis así, por mí..."
- "¡Perdonadme, perdonadme! ¡pero sólo deseo salvaros!" -las lagrimas de ella eran como gotas de lluvia sobre la cabeza masculina, que reposaba en su regazo- "¡ese hombre os ha golpeado tanto! ¡no deseo que muráis así!"
- "Tranquilizaos. Nada debo perdonaros.... escuché todo. Perdonadme vos a mi, porque tuve que aguardar a reunir fuerzas y que ese miserable se despojara de la armadura para poder atacarle..."
- "Pero usasteis vuestro don.... ¡y estáis tan débil!"
- "No os preocupéis.. es sólo.." -tosió sangre- "que habiéndolo usado tan escasas veces, me agota.."
La joven abrazó al veneciano con todas sus fuerzas..
- "¿Quien creéis que deseó salvaros?"
- "Si estuviéramos en vuestro campamento, esposa mía.. creería que es vuestra hermana, pero no hay forma que ella esté en Famagusta, a menos que tengamos un traidor, porque vuestra hermana si desea ver caer esta plaza y se regodeará con sangre cristiana.." -suspiró trabajosamente- "pero nada importa, no os preocupéis... debo deciros que.."
La puerta se abrió de nuevo y un grupo de mujeres de rostro famélico pero con los ojos inyectados en fiebre de miedo, terror y a la vez de fanatismo ingresaron..
Y detrás de ellas.. el Gobernador de la plaza.
- "¡Signorino!" -se espantó- "¿Que os ha pasado? ¡guardias! ¡quien ha sido capaz de desobedeced ..!"
- "Calmaos.... valiente Bragadino. Sé bien que mi estado no es vuestra culpa, pero no podéis exigir a otros vuestro trato de caballero" -resopló Ridolfo, mientras Roxelana miraba a su esposo y al Gobernador.. y a las mujeres- "Id Roxelana. Idos. Estas mujeres son vuestra comitiva.... vos saldréis de la ciudad.."
- "¿¿¿Es posible????!"
- "Sólo deseamos, princesa, llevéis al Visir el deseo de que respete a las mujeres y niños de Famagusta porque los hombres de esta ciudad moriremos sin rendirnos.. por eso os libertamos, para que seáis prueba de que os hemos respetado como hija del Sultán..."
- "¡No todos me habéis respetado! ¡ha habido un hombre horrible de parte de alguien más, que estuvo aquí, haciéndome propuestas deshonrosas! ¡ese hombre ha estado metiéndose a esta celda y casi ha matado a vuestro señor, a mi esposo, a golpes! ¡mirad esta armadura!"
Los ojos del Gobernador se llenaron de ira, rabia y desesperación.
- "¡¡¿Quien ha sido señora??!!" -casi rugió, pues no reconoció las piezas de acero- "¿quien es el traidor que se aprovecha de la situación penosa del hijo del Dux para lastimarle y que os ofende, cuando vuestra seguridad, desde anoche, es la única esperanza para las mujeres y niños de Famagusta??!!"
Roxelana se sorprendió. Pese a lo que Ridolfo le había dicho, ella había estado convencida que el misterioso "benefactor" que deseaba salvar a Mocenigo era el Gobernador pero había en Bragadino tal honestidad, pura indignación y desesperación y piedad por el joven hijo del Dux y ahora por ella -aunque la joven turca no se engañaba. sabía que al Gobernador ella le interesaba sólo porque podía garantizar la vida de los más débiles de la ciudad- que su peor temor se confirmó.
La misteriosa persona tan desesperada en salvar a Ridolfo y a la vez ocasionar su perdición y su humillación.... no podía ser otra que Zobeida.
¡Ella estaba alli!
- "Ya nada de eso importa.. si vuestro acuerdo sigue en pie" -intervino Ridolfo, ajeno a los pensamientos y ahora certezas de su esposa- "Idos, Roxelana. Vos saldréis de aquí con las mujeres y algunos niños más débiles... os imploro garanticéis sus vidas cuando salgan de la ciudad..."
- "¡Pero decidme! ¿quien ha sido, señora?" -insistía el gobernador.
Un rugido enorme llegó de afuera, y por un instante, hasta las voces que recitaban en latín, algunos párrafos del Maellus Maleficarum se callaron. El estruendo de la batalla era imposible de confundir, Famagusta se enfrentaba otra vez a un intento de asalto de los turcos...
Algunas mujeres lloraron y Ridolfo, aprovechando esto, apremió la situación..
- "¡¡Lleváosla Bragadino!! ¡no os queda tiempo!!"
- "¡¡NOOO, NOOO!!" -gritó la angustiada Roxelana, casi arrojándose sobre su amado, en un intento desesperado por no ser separada de su lado- "¡¡no deseo dejaros así!! ¿qué va a ser de vos? ¿qué va a pasaros??!"
- "Sólo recordad que os amo. Vos sois lo que mas amo en este mundo y más allá"********
En un instante, en un segundo, el joven veneciano tomó a la muchacha entre sus brazos y la besó apasionadamente por unos instantes que fueron absolutamente eternos para los jóvenes esposos.. casi como si en aquel beso, ambos concentraran todo el amor que hubieran podido compartir en años de vida en común que no tendrían. Un roce, un contacto, un instante en el que ambos compartieron y se amaron en un beso ..
Un beso eterno..
Un beso, que al terminar, tenía el amargo sabor del adiós.
- "¡Jamás lo olvidéis, mi amada! ¡lo que más amo en este mundo, y más allá, siempre, siempre, seréis siempre vos!"
Los ojos de Roxelana se llenaron de lágrimas, mientras el Gobernador la alejaba de su esposo, y en su mente recordó..
Recordó otra despedida..
Un hombre... despidiéndose de su esposa..
- "Rasetsu.."
- "Shara.."
- "¡Oh, no, no!" -gritó, tratando de desembarazarse inútilmente- "¡Rasetsu! ¡eres Rasetsu!"
El rostro varonil y atractivo de su esposo -aunque lastimado y sucio- le sonrió con una mirada llena de comprensión...
El también lo acababa de recordar...
- "Vivid... y sed feliz. No lloréis por mi" -murmuró el joven.
Las mismas palabras que Rasetsu... en su despedida final..
- "¡No, no, NO POR EL AMOR A VUESTRO DIOS O AL MIO! ¡NOOOO!"
- "¡¡Idos!!
- "¡Esposo! ¡os amare mas allá de la muerte... ¡¡como antes..!!"
Ridolfo sólo sonrió otra vez, pero en ese instante -ante la estupefacción producida por las palabras de ambos en el Gobernador y los demás- la joven se soltó y corrió hacia su esposo, hundiéndose en su regazo con desesperación..
- "Abrazadme, os lo suplico. Tengo miedo, miedo ¡temo tanto!... alguien quiere separarnos pero juradme que nos volveremos a ver otra vez, en otra vida.. como antes. ¡jurádmelo, jurádmelo!"
- "Si es posible... en otra vida mi amada. Ni aunque profundos mares nos separen, como esta vez, nada será capaz de detenernos... os lo juro. Iré a vos, sólo a vos..."
- "Y yo encontraré la forma de llamaros... encontraré la forma... ¡de llamaros a mi lado!"
- "Y yo acudiré" -los ojos del muchacho brillaban como una promesa- "Pero llamadme pronto, cuanto antes.. aún en la niñez, porque son tan pocos los momentos que hemos disfrutado esta vez.. y antes, que sólo si me llamarais en la niñez podría quizá pasar con vos el tiempo que anhelo.."
- "¡Lo juro, lo juro! ¡os volveré a ver, os volveré a ver!"
Los cánticos en latín se dejaron oír más alto, más fuerte y finalmente las mujeres fueron las que arrastraron a la joven princesa con ellas, poniéndole en pleno camino su velo sucio y ensangrentado, empujándola, aturdiéndola, atosigándola de gritos, palabras, llanto y peticiones, los suficientes para que la joven no viera que no muy lejos de la plaza central de la ciudad los monjes fanáticos parecían estar caminando en círculos...
Arrojando algo... y a la vez..
Encubriendo algo......
- "Aguardaremos Mocenigo" -dijo el Gobernador- "porque pese a lo creéis, no pienso permitir que a vos..."
- "¡Señor gobernador!" -un grupo de caballeros ingresaron a la celda y uno se adelantó- "¡os informo que el baluarte de San Antonio, al sur, ha caído!"
- "¿Qué habéis dicho!?"
- "¡¡Las huestes turcas han rebasado la línea!"
- "Aguardad aquí, Mocenigo... quizá sea mejor para vos encontraros en una prisión y no en combate, por vuestra condición" -el Gobernador se acomodó la armadura, pero antes de salir dijo al joven- "pero si salimos vivos de este asalto, ¡¡os juro que castigaré a quien se ha atrevido a maltrataros de esa forma!! ¡os lo juro, viviréis!"
El agotado joven vió marchar a varios guerreros y cerrar la puerta del calabozo casi sin lanzar un gemido, pero apenas ésta se cerró, el desventurado hijo de Venecia sólo pudo dejarse caer al piso y derramar lágrimas silenciosas mientras un nombre estaba en sus labios..
- "Se feliz Roxelana. Aún si el Gobernador logra salvar mi vida, poco probable es que vos y yo volvamos a vernos.... ¡solo deseo que seáis feliz esposa mía!"
Aquellos eran los mismos pensamientos de la princesa turca y mientras caminaba empujada, envuelta en aquella turba llena de miedo, angustia y desesperación que eran las mujeres y los niños, Roxelana sólo podía pensar que cada paso que daba la alejaba de su esposo, que jamás lo volvería a ver...
Pero que ése parecía ser el precio de su vida..
Y lloraba. Lloraba porque entendía que el joven había comprado su vida con su separación, que todo lo sufrido en aquel horrible calabozo iba a ser un recuerdo muy pronto, y que aún el rostro de él iba a convertirse en un recuerdo...
¡Pero él viviría!
Y eso, era eso, lo que la hacía caminar entre lágrimas y casi sin ver nada a su alrededor, porque mientras las noticias del avance turco eran más evidentes, las mujeres y los niños se apretujaban contra la princesa, esperando que su presencia las librara de la muerte, si es que la ciudad caía..
- "¡Están entrando! ¡las huestes de aquellos blasfemos, aquellos descreídos están ingresando a la ciudad!" -gimió la gente que aún estaba apiñada en el centro de la plaza, presa de pánico- "¡rezad a Dios para que no caiga la enseña de la Cruz!"
- "¡El no escuchará vuestras plegarias! ¡la ciudad caerá porque no estamos cumpliendo con nuestro cometido, con vuestro cometido como cristianos!" -un fraile, movido por el miedo, casi estaba loco de frenesí- "¡debíais haber quemado a la bruja ayer, antes del anochecer pero la enviáis de vuelta sin daño! ¡a la bruja turca seductora! ¿y os preguntáis porque caerá la ciudad? ¡porque el Gobernador se niega a quemar a la bruja turca y al contaminado veneciano que ha caído y se ha hecho brujo por ella! ¡si, si! ¡llorad y gemid! ¡la hora del juicio se acerca y sufriréis porque no habéis hecho cumplir el auto de fé! ¡no esperéis ayuda ni protección! ¡sufriréis por no cumplid la ley que manda! ¡los culpables de brujería debieran ser quemados!"
- "¡La mujer debió ser quemada!"
- "¡Si! , ¡quemadla!"
Escondida en un rincón y envuelta en una capa oscura, Zobeida reía. Había susurrado palabras durante el escaso sueño de los frailes y había dejado señales "milagrosas" para que aquellos pobres fanáticos creyeran que la ira de Dios iba a caer sobre ellos si dejaban viva a su gemela...
- "Habéis colocado astutamente las biblias de todos esos imbéciles en las páginas que hablan del castigo a los pecadores" -dijo Henry De Dannan, oculto, como ella, en una capa oscura, para disimular el hecho que no estaba luchando por la ciudad y ya mejor curada su nariz rota- "ignoraba que vuestra Gracia se interesara por el latín.."
- "Me divierte manipular a esos pobres imbéciles.." -rió la joven princesa- "pero no. Aunque el hombre que nos ha ayudado a colocar las trampas o las "señales divinas" para estos idiotas, es de mi parecer que es demasiado listo"
- "¿No os agrada princesa?... lo siento, yo no sé leer... sólo Sir Roth podría haberos secundado en señalar esos pasajes de los libros Sacros.."
- "¿Es de confianza?"
- "No confío en nadie, pero Roth es inglés..."
- "Vuestro compatriota"
- "Mercenario.. como yo"
- "¿Y no salvará a mi hermana?.. la miraba con simpatía.."
- "Como a vos, princesa. Creo decir, sin temor a equivocarme, que a Sir Roth ambas, las gemelas turcas le tienen impresionado.."
- "Si. Noto sus miradas muy agudas" -asintió Zobeida- "bien.. me aseguraré que no sobreviva a la caída de la ciudad.."
- "Digna idea, hermosa princesa.... pero ¿insistís en lo de Mocenigo?, ya veis que el miserable me dió un gran susto ¡justo cuando iba a tener el placer de poseer a la bruja de vuestra...!" -dudó.. repentinamente azorado.
- "Decidlo sin ambages, señor caballero. A mi gemela" -Zobeida casi rechinó los dientes- "¡pero habéis sido un imbécil! ¡debisteis haberla poseído a la fuerza! ¡golpeadla, lastimadla, haberla hecho arrastrarse!... ¡¡¡así él la hubiera aborrecido!!!"
- "Jamás tendré vuestra astucia, princesa. Vuestro plan era infalible."
- "Pero lo arruinasteis dejando que él os hiciera daño ¡y huisteis!" -interrumpió al hombre antes que se disculpara- "pero olvidadlo. Esta ciudad será recuerdo antes que la tarde caiga y vos tenéis que aprovechad el alboroto y sacad a Mocenigo de la prisión y llevadle a mi tienda..."
- "Espero que llegue... porque considerando como le dejé.." -murmuró De Dannan.
- "¡¿LE HABEIS HECHO DAÑO??!!" -casi aulló Zobeida y el traidor retrocedió.
- "¡Era la única forma! ¡vos sabéis! ¿creéis que iba a permitid que ultrajara a vuestra hermana en la celda si antes no le hubiera hecho daño? ¡pero con todo no fue el suficiente porque me hizo huir de allí justo cuando iba a cumplir gustosamente con vuestras órdenes!"
La princesa maldijo en voz baja. Si, entendía el porqué Mocenigo debía estar débil para que De Dannan le sacara de allí... pero si el joven estaba agonizante -como temía- se prometió a sí misma que le sacaría la piel a tiras al traidor a su lado..
Al fin y al cabo... aquel otro hombre que el aventurero le presentara la noche anterior.. el tal Sir Roth, podía suplir a éste De Dannan..
¡Y más le valía a este, al otro y a toda la ciudad que Mocenigo llegara con bien a su campamento!
- "Mirad" -un hombre más, envuelto también en una capa que le cubría de pies a cabeza, se unió a la princesa y a Henry De Dannan- "el aterrado grupo va a lanzarse a buscar a vuestra hermana, princesa Zobeida. Que, precisamente está en la puerta principal... esa, que está al otro extremo de la plaza..."
Zobeida sonrió. Era una plaza grande, llena de cadáveres lo único que separaba a su odiada hermana de aquellos fanáticos que deseaban su muerte. Quizá no había conseguido que De Dannan la forzara, pero nada ni nadie le quitaría el gusto de verla siendo arrastrada por el populacho y muerta a palos, gritos y en medio de pies pisoteándola..
- "Yo misma pisotearé sus restos antes que acabe la tarde.... y en la noche, disfrutaré con Mocenigo en mi lecho" -murmuró.
- "Vos sois, sin duda, una de las damas más interesantes que he conocido" -dijo el otro hombre recién llegado, mientras De Dannan palidecía de pronto..
Canta: E Nomine
- "¡No, no! ¡imbéciles!"
Nigrae legiones, ferus imperator, sinus occultus, fatum terminatum, Das Omen Imperio imperio impera fortuna crudelitas Du drehst Dich im schwarzen Licht Dein Schatten explodiert wie ein Vulkan Du bist wie ein Stern der spricht verfallen bin ich Dir in meinem Wahn in Deinem Bann Du mich ertränkst unsterblich dann mir Leben schenkst öffne das Tor den schwarzen Legionen schließe den Kreis des Bösen, Das Omen Imperio imperio impera fortuna crudelitas Ich senke mein Haupt vor Dir wenn Du im Orbit glänzt |
Nigrae legiones, ferus imperator,
sinus ocultada, fatum
terminatum, The
Omen Imperio Imperio imperativo fortuna crudelitas Usted a su vez en una luz
negro
Su sombra explotará como un volcán Usted es una estrella de
esas conversaciones
Estoy en ruinas que en mi locura
Usted en su hechizo me extravía
Entonces la vida inmortal, bondad
Abrid la puerta a las negras legiones Cerrad el círculo del mal,
La Omen Imperio Imperio imperativo fortuna crudelitas I inferior enfrente a usted soy estareis en la órbita brillante |
El grito del enemigo declarado de Etienne Boisloire captó la atención de Zobeida y de su acompañante y la princesa salió de sus sueños de destruir a su hermana casi de inmediato, cuando vió, horrorizada, como era la figura del joven Ridolfo Mocenigo al que arrastraban hasta el centro de la plaza.. la misma plaza en la que cuando Roxelana había cruzado estaban los frailes caminando en círculos..
Pero como ya los frailes no mantenían su rigurosa formación... ya se podía ver lo que habían preparado..
Mientras habían andado en círculos habían amontonado leña y rocas... y ahora, en medio de aquel caos de muerte, un par de esos fanáticos levantaba un palo en medio de aquel montoncito de madera..
- "¡QUEMAD
AL BRUJO! ¡TAL VEZ ASI SALVAREIS
- "¡NNNNNNNNNNNOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!"
- "¡Contenedla! ¡nos descubrirá!"
De Dannan hizo caso a su nuevo cómplice, el inglés, y ambos atraparon y contuvieron los frenéticos gritos de Zobeida, pero aquel grito, aquel primer grito había llegado muy claro y firme a los oídos de Roxelana, al otro lado de la plaza y cuando la princesa volvió el rostro para buscar a su gemela, segura ya de hallarla alli contempló con horror como Ridolfo era izado y amarrado a aquel palo..
Y entonces lo entendió..
Las palabras extrañas en latín que había escuchado flotar en el aire mientras dormía... el aire de desesperación que tenía el Gobernador, que parecía decidido a impedir algo...
Si el acuerdo hubiera sido sólo la separación de su esposo, el Gobernador no hubiera estado tan desesperado....
- "¡MORID,
MORID EN EXPIACION DE VUESTROS PECADOS Y LOS DE
- "Si mi muerte puede salvar a alguien, que así sea" -replicó el joven en voz alta, inusualmente clara pese al estruendo de la batalla- "Mi muerte estaba ya decretada desde vuestro infame Auto de Fé ¡condenadme o no! ¡nada me importa! sé bien que nada he hecho para ofender o avergonzar la fé de mi familia ¡y sois vosotros los que sufriréis por condenar a inocentes! ¡porque tenéis miedo! ¡eso es lo que nubla vuestra mente pero no vuestro temor por vuestras vidas! ¡haced de mi lo que deseáis! ¡era lo pactado!"
- "Si" -aceptó otro fraile- "tal vez por eso es que la ciudad está cayendo ante infieles.. porque aceptamos vuestra propuesta de vuestra vida a cambio de la de la bruja... ¡de que vos sufrierais su pena, mientras ella volvía a los suyos..!"
- "¡Lo aceptasteis porque era lo justo!"
- "Pero habéis tratado, por medio del Gobernador, de retrasar vuestra condena... ¡para salvad vuestra vida! ¡por eso!, ¡por esa argucia contra el Auto de fé es que cae la ciudad!"
- "El Gobernador es un hombre honorable que ha tratado hasta el fin de conservarme la vida, el honor y también a la gente de la ciudad... él solo trato de retrasar esto.... ¡pero que bien aprovecháis su ausencia!"
- "¡No se hace arreglos con brujos!"
- "¡ENCENDED LAS ANTORCHAS!"
Los ojos de Roxelana -y Zobeida- habían contemplado atónitos la escena, casi sin creerlo. La forma en que sacaban al veneciano, cuando lo amarraron al palo, cuando arrojaron más maderos y trozos de escombros mientras sostenían este último diálogo.
Los monjes alrededor del desventurado joven, con sus antorchas en la mano..
- "¡NO, NO, NO, NO!" -grito Roxelana, sintiendo al fin que podía hablar, moverse, porque toda aquella escena de pesadilla era real.. atrozmente real-
"¡NOOOOOOOOOO!"
Uniendo la acción a las palabras, la joven se desembarazó del grupo de mujeres que trataron de retenerla y corrió con todas sus fuerzas por la plaza, mientras las lágrimas enturbiaban su mirada..
- "¡ALLI
ESTA! ¡ELLA ES
- "¡Callaos Princesa, ¿deseáis que nos quemen a vosotros y a vos también?" -gritó De Dannan, aprisionando a la mujer con sus brazos y pidiéndole ayuda a Sir Roth- "¡ayudadme!"
- "Eso de ser quemado debe doler..." -murmuró el otro hombre.
- "¡NOOOO, NOOOOOO!, ¡¡NO; ESPOSO MÍO, NOOOOOOO!!!"
- "¡RIDOLFO, NOOOO!"
Ambas hermanas gritaban y los monjes empezaron con sus cánticos fanáticos en unísono, mientras un viento helado atravesaba la ciudad al mismo tiempo que el grito desesperado de Roxelana..
- "¡Es realmente una bruja! ¡mi salvación no se deberá a una bruja! ¡mejor a la iglesia!"
- "¡Una bruja!"
- "¡Realmente es una bruja!"
El feroz viento, el grito de Roxelana y lo surreal y espantoso que era ver aquellas figuras infames con antorchas en la mano.. de pie ante el infortunado joven, provocó el último paroxismo de terror en las mujeres y los niños que acompañaban a Roxelana. Porque tomándola por bruja -lanzando brujería a los cuatro vientos con sus gritos y su llanto- todas abandonaron a la muchacha y corrieron al lugar opuesto hacia donde ella se dirigía -la hoguera- es decir... las mujeres y los niños prefirieron pedir asilo en la iglesia que seguir la disposición del Gobernador y salir amparadas por la vida de la joven princesa..
Aunque hay que ser sinceros.. la verdad, Roxelana no miraba ya a las mujeres o niños sus ojos sólo volaban hacia la figura gallarda en la hoguera, mientras corría con toda su alma y desesperación hacia su amado, que por ella sufría una muerte tan atroz.. su cuerpo se estremecía de horror, pero aún así corría y la plaza aquella, enorme, lúgubre y hasta el fragor de la batalla muy cercana habían desaparecido..
Para ella sólo estaba aquella plaza tan amplia... que no acababa de recorrer...
Para ella sólo estaba Ridolfo, allí, de pie, hablando y enfrentándose con valor a la muerte y a aquella horda de fanáticos..
Los segundos eran imposiblemente lentos. Ella sentía como si corriera a una velocidad ínfima, como si el tiempo se hubiera detenido y no pudiera alcanzar a su amado, pese a sus deseos, su dolor, su llanto y su desesperación..
- "No me importa morir aquí" -decía Ridolfo, tranquilo, creyendo que su esposa ya abandonaba la ciudad- "pero mi muerte no la salvará... ¡entendedlo! ¡huid y marchaos! ¡¿no entendéis que nadie saldrá vivo si no huyen de aquí?!"
- "¡Guárdate tus maldiciones, brujo!"
- "¡MUERE!"
Como en una macabra película de horror, todos los frailes, al unísono arrojaron sus antorchas a los pies del desventurado joven y Ridolfo en el último espasmo de la desesperación vió.. en el mismo instante en que el fuego empezaba a quemar sus carnes la figura de su esposa, corriendo hacia él con desesperación...
- "¡ARGHHHHHHHHHHHH!" -gritó, sin poder contenerse, mientras el dolor de verla allí le provocaba lágrimas que la muerte no había conseguido- "¡idos Roxelana, idos! ¡Arghhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! ¡AAAAAAAHHHHHHHHHHHH!"
- "¡RIDOLFO, ESPOSO MIO!"
- "¡¡MATADLA,
MATADLA! ¡
El feroz grito de la desconsolada Zobeida hizo que Roxelana fijara al fin sus ojos en su gemela. Por un instante apenas, ambas mujeres iguales se contemplaron pero Roxelana no dijo ni pensó nada más que su temor se había confirmado... Las gemelas pues se miraron ambas por un solo segundo.. y ambas supieron, en ese instante, lo que había ocurrido. Pero fué apenas un instante, porque Roxelana no detuvo su loca carrera ni aún ante la misma hoguera ¿que fuego, amor, dolor o destino la arrastraba?, ¡quien sabe!, porque la joven princesa, sin pensar siquiera en su hermana y con su corazón llorando lágrimas de sangre por el tormento de su amor, subió de prisa y sin detenerse más al destartalado tablado donde estaban los sacerdotes y desde allí saltó sin pensar hacia el centro de la hoguera, donde Ridolfo se retorcía en atroz agonía -pues varias antorchas le habían encendido la ropa- ante el asombro de todos los que contemplaron la escena..
- "¡Oh.. por...!" -murmuró el cómplice de De Dannan.
- "¡Esta loca!" -dijo de Dannan..
Ambos, de la sorpresa, soltaron a Zobeida -a quien habían retenido y tratado de callar desde que el martirio de Mocenigo había empezado- quien cayó de rodillas al piso, llorando y temblando acongojadamente..
- "¡NOOOO, NO! ¡maldita! ¡maldita!" -murmuraba Zobeida mientras las lágrimas la ahogaban- "¡Hubierais debido morir SOLA! ¡no él, no él! ¡no podéis llevároslo contigo! ¡no es justo!"
Pero los amantes no veían ni escuchaban nada. Abrazados uno al otro parecían hundidos en un universo personal, único.. donde sólo ellos existían, donde estaban ajenos a las furiosas palabras de su hermosa verdugo -porque a la larga, había sido Zobeida quien los condujo a este desenlace- donde sólo se contemplaban entre sí porque nadie más existía.
Sus alientos se confundían mientras la joven descansaba su cabeza sobre el hombro de su esposo y sus voces se perdían en susurros quedos, frases a medias, porque aún en medio de lo que estaban sufriendo ambos jóvenes se sentían dichosos de volver a estar finalmente juntos y solos mientras sus corazones latían al unísono..
Porque se sentían solos..
Rodeados por el fuego, consumiéndose, pero estaban solos... la delicada cabeza de la muchacha apoyada sobre el hombro de él mientras el joven la abrazaba también -sus brazos ya estaban en llamas que habían consumido sus ataduras- y estaban al fin, abrazados, juntos, finalmente juntos.. por siempre..
- "Debisteis haberos ido..."
- "Por vuestra vida, iba a renunciar a teneros" -replicó la princesa, suavemente- "pero no iba a poder vivir sin vos. ¿Acaso creéis que no hubiera muerto en poco tiempo extrañándoos?, porque hubiera muerto sola y tranquila sabiéndoos vivo y entre los vuestros, pero vos os sacrificáis por mi y decidís morid aquí por mí.. entonces mi mayor dicha es morir con vos porque mi vida es para vos..."
- "No deseaba que vos murierais.."
La muchacha sonrió.
- "Siempre tan protector.. ya siendo vos Rasetsu, erais así..."
- "Sé que sois fuerte, que podéis defenderos... pero sois lo más valioso del mundo para mí, y por eso os protegeré con mi vida, en cualquier vida que yo tenga.. antes.. ahora... y si hay un futuro... siempre os defenderé y protegeré sin importar lo que me ocurra... poco vale mi vida si no os protejo"
- "Siempre sois el mismo en eso... me angustia que seáis así, pero es justamente lo que me hace amaros.."
- "Vos estáis siempre por sobre todo para mí. Mi vida, mi felicidad... todo, nada valen si no están consagradas a protegeros.."
- "Sois tan obstinado.. ¡pero os amo por ello!"
Ambos intercambiaron una postrera sonrisa.
- "No lo dudéis jamás... os amo" -murmuró Roxelana- "muriendo a vuestro lado ahora soy más feliz que cuando Shara supo de la muerte de Rasetsu y murió con la daga que él le dejó. En esos instantes... acumuló ella dolor, desesperación y tristeza.. y odio hacia el destino que la había separado de su amado esposo... por ello, por ello... ahora, esta vez, ella no es solo una.. sinó dos"
- "No lo sabía.. Rasetsu no esperaba..."
- "No debíais saberlo... yo lo sé ahora, ella y yo somos dos caras de la misma Shara pero yo soy feliz, feliz de estar con vos, porque esta vez, aunque ambas fuimos una en u principio, éramos dos.. y vos me habéis elegido a mí.."
- "Si antes fueron una. Rasetsu amó a Shara, pero si ahora la angustia y el dolor de ella al perderlo la hizo separarse en dos al volver a nacer... es a vos a quien amo. Porque vos sois ella.. sois lo que Rasetsu amó en su esposa... sois por eso mi esposa, mi amada. El odio y los malos sentimientos son parte de todos, pero aquel odio antinatural que Shara sintió al morir su esposo.... nació con la muerte de él, por tanto, aquella oscuridad innoble no fué amada por él. Por eso, sois vos, vos... vos siempre... si son dos ahora, vos siempre seréis la única amada..."
- "¿No tenéis duda?"
- "Jamás hubo duda.. desde que os miré... sólo por vos latió mi corazón"
Ambos sentían ya el fuego quemar sus carnes pero estaban juntos y todos aquellos que les separaban, en la muerte no se atrevían siquiera a mirarles porque en la muerte eran finalmente uno y nada los alejaría. Todo lo que les angustiaba había desaparecido en este instante postrero -odios, razas, miedos, países- y la princesa turca continuó abrazando a su esposo con todas sus fuerzas, compartiendo su dolor, su agonía y su muerte, así como antes habían compartido el amor. .
Pero la muerte les consumía ya y el humano dolor les desgarraba ya y aún les costaba hablar al sentir la muerte serpentear sobre ellos con las llamas que les rodeaban..
- "Pero hubiera deseado protegeros más esta vida..." -murmuraba él, débilmente mientras rechinaba sus dientes tratando de controlar los deseos de gritar- "¡hubiera deseado!"
- "Vivir sin vos" -la joven contuvo un grito.. sus largos cabellos ya se incendiaban- "es morir.. y siempre supe que si os encontraba, no podría vivir sin vos" -hizo otra pausa dolorosa al sentir el fuego subiendo por su cuerpo- "Así pues vivo por vos, para vos y sin vos en este mundo, nada me ata aquí. Os amo ¿creísteis que hubiera vivido realmente mucho tiempo sin vuestro amor?"
El rostro de él estaba ya casi envuelto en llamas..
- "Y yo.. esposa.. os amo"
- "Os.... os amo.... siempre... por siempre.. prometedlo... la próxima vez..."
- "Pro.. metido. Pero vos prometisteis.. llamarme pronto... antes de lo que habéis hecho ahora"
- "Prometido" -sonrió la joven, pues era irónico que esa muerte espantosa se sintiera feliz de estar con el que amaba- "pero.. otra vez, así como antes .. no pude daros un hijo.."
- "La próxima vez..."
- "Si, la próxima vez"
Y
abrazando con las últimas fuerzas que le quedaban a su amado, la princesa
turca y el capitán veneciano se fundieron en un último beso de amor en medio
del fuego.. un fuego que consumió sus cuerpos pero con una promesa esperanzadora
..
Para una nueva vida..
La próxima vez..
La tercera vez que se encontraran..
Se amarían una vez más.. como ya lo habían hecho primero Shara y Rasetsu, como Roxelana y Ridolfo ahora... pero esa vez, esa vez.. esa vez ella le llamaría en la niñez, de alguna forma, para poder pasar mas tiempo en la compañía del que amaba... desde la niñez..
Y no importa que mares profundos le separaran.. él acudiría a su llamado, sin considerar que fuera niño... si ella le llamaba, si ella encontraba una forma de llamarle, él iría.
Y esa vez... ese futuro... ella le daría un hijo.
Esa vez, SI tendrían un hijo.
- "Un hijo... la próxima vez, si os obsequiaré con un hijo.."
La promesa de la joven mujer quedó flotando en el ambiente en el mismo instante en que las llamas consumieron a los amantes y la hoguera finalmente se derrumbó como una masa de fuego y odio que pese a haber consumido a los desventurados jóvenes, no había logrado mancillar con odio la pureza de sus corazones pues en aquel instante final ninguno de los dos había odiado a nadie...
Sólo una promesa de volver a verse.. y un anhelo..
Un hijo en común.
Pero otra era la reacción de Zobeida que convulsionaba de rabia, dolor, despecho y desesperación..
- "¡No os perdonaré, NO OS PERDONARE ROXELANA! ¡Jamás, nunca! ¡jamás os perdonaré habérmelo arrebatado! ¡el debió ser mío! ¡mío! ¡os odio! ¡os odio! ¡nunca, nunca jamás os perdonaré! ¡jamás lo tendréis! ¡habéis vencido esta vez pero si hay una próxima... ¡¡¡OS LO JURO!! ¡no os dejaré tenerlo!!!! ¡vá a amarme, va a ser mío la próxima vez! ¡lo juro!!"
Sollozando sin detenerse -porque en el oscuro corazón de Zobeida si había amor hacia el veneciano- la muchacha sollozó y se retorció, ajena a lo que le rodeaba. Porque cuando Roxelana había saltado a la hoguera los frailes habían huido presas de repentino pánico, y ahora, con la hoguera ya deshecha y los últimos fuegos aún consumiendo los restos, las huestes turcas ingresaban ya por brechas cada vez mayores mientras los defensores se replegaban, sabiendo que todo estaba perdido..
Pero un caballo ingresó veloz a la plaza y el estupefacto jinete contempló de pronto, espantado, la hoguera, comprendiendo de pronto que todo había terminado porque aún ardía ennegrecido, el crucifijo de oro que Ridolfo Mocenigo siempre llevara al cuello, por haber sido regalo de su padre, antes de partir a Chipre.
- "¡San Marcos, Patrono de Venecia!" -murmuró el compungido Gobernador, reconociéndolo de inmediato, y es que, pese a todo, había confiado hasta el final en salvar al joven italiano- "¡todo está perdido! ¡un hijo del Dux quemado en la hoguera y no he podido evitarlo! ¡la ciudad cae!.. ¡ojalá..!" -interrumpió su oración al contemplar, asombrado, al pie de la hoguera una pieza finísima de tela sucia y ensangrentada.
Porque en el camino al sacrificio Roxelana había abandonado su velo, y el Gobernador lo había visto lo suficiente..
- "¡Oh no, no! ¡no habrá compasión para nadie ahora que han quemado a la hija del Sultán!" -se lamentó- "¡pobres mujeres y niños!.. pero ¿porqué? ¿PORQUE? ¡¿porqué hicieron esto sin autorización alguna?!!"
- "¡Señor, señor!" -el astuto De Dannan se adelantó- "¡los frailes perdieron la cabeza y todos habed sido presas de locura! ¡a las mujeres y los niños los hallareis en la iglesia!"
- "¿Qué pasó Sir Henry? ¿qué paso?"
- "¡Llegué tarde señor!.. ¡os había seguido a enfrentar a los sarracenos pero una piedra me hizo desvanecerme y lastimó mi nariz!" -mintió con descaro- "¡Oh señor Gobernador! ¡os imploro! ¡decidme! ¿que será del destino de Famagusta?"
- "El hijo del Dux sólo se nos ha adelantado en morir... no abriguéis esperanzas.. ¡pero aquí Venecia sabrá que sus guerreros mueren combatiendo!"
Un grupo de caballeros se acercaron a toda prisa a agruparse alrededor del Gobernador, y mientras De Dannan se felicitaba de haber dejado con Zobeida a su compatriota cómplice, se dijo a sí mismo que debía escabullirse para estar a salvo al lado de la princesa, ya que la ciudad estaba perdida..
Y debía darse prisa... porque distinguía a lo lejos el caballo agotado de Etienne Du Boisloire...
- "Si os mato Boisloire.. si os mato ahora" -pensó el infame con rapidez- "mi odio sería satisfecho, pero pongo en riesgo mi vida si los turcos me hallasen lejos de la princesa y ella no declara que traicioné la ciudad avisando de los movimientos de nuestros guerreros a ella todos estos días.." -apretó los puños- "si. Mi vida es primero, pero si no morís hoy, os mataré la próxima ocasión.. pero os dejo vivir ahora... si es que vivís en medio de esta masacre, y os dejo porque debo matar a mi compatriota ya que nadie debe saber, fuera de la princesa y yo.. de la traición... y la princesa me recompensará.."
- "¡¡Señor Gobernador! ¡el último bastión de San Marcos ha caído y he venido por que no creo infames noticias! ¿cómo alguien como vos podéis creer que Ridolfo Mocenigo puede ser acusado de brujería? ¡¡los frailes han perdido la razón!! ¡no podéis haced un Auto de Fé!"
- "¡Callaos ya Boisloire!... pienso como vos, pero es tarde.." -el guerrero miró con dolor la ciudad, la muerte.. y la hoguera ya extinguida- "tarde para la ciudad... tarde para el signorino Ridolfo... a quien jamás ¡os lo juro! iba a permitid que alguien le matara.."
El gesto del Gobernador, su dolor.. fué más que elocuente para Boisloire.. y más aún el contemplar el crucifijo de su joven amigo...
Calcinado, pero medio brillante aún, en medio de la hoguera..
Boisloire cayó de rodillas ante la hoguera, incrédulo y mas afectado ante esta visión que por los días y horas de matanza y muerte que enfrentaba, pero ya los escasos defensores se agrupaban alrededor del Gobernador, decididos a vender caras sus vidas. Eso sacó a Bragadino de su pesar por la horrible muerte del desventurado Ridolfo.. y a su vez, le recordó un pedido final del joven...
- "La turca murió con él.." -informó a Boisloire, que aún estaba atónito y derramaba silenciosas lágrimas- "pero.. oídme.."
- "¿Donde deberemos haced nuestra resistencia final?" -comentaban los guerreros.
- "¡Si vais al norte, lo encontrareis lleno de infieles!"
- "¡El sur de la ciudad ha caído también! ¡muerte y sangre os saldrán al paso! ¡yo vengo de allí!"
- "¡Somos los últimos defensores!"
- "Corred hacia donde podáis, bravos camaradas"- dijo Bragadino, con firmeza- "no tenéis que obedeced mis órdenes ahora. Buscad salvad vuestras vidas, como podáis.. ¡yo combatiré hasta morir!"
Muchos de los allí reunidos se marcharon solos o en pequeños grupos y en esos instantes.. el Gobernador cumplió el pedido del hijo del Dux, el último pedido que el joven hiciera, esperando salvar a su querido amigo, el caballero hospitalario.
- "Mocenigo me pidió deciros, si no salía con vida, que os dirijáis al promontorio Norte, que allí bajo un acantilado encontrareis una pequeña embarcación, lista para hacerse a la mar.. y que quizá podrá resistir hasta llegar a algún suelo cristiano, si Dios quiere"
El dolor, que había nublado los sentidos del caballero francés cayó de pronto ante la ruda voz de la supervivencia y la mente de Boisloire se hizo clara... ¡seguramente que Leonor estaba allí, ese era el lugar seguro donde ella estaba!..
- "Deseo que os salvéis, Boisloire... pero pensadlo. Mocenigo no sabia lo que vos y yo sabemos ahora... que el norte está lleno de infieles y es imposible que paséis a todos y logréis llegar a esa embarcación. Si es que sigue allí"
Boisloire temió entonces.. que tal vez Leonor y su criado quizá se hubieran ya marchado..
- "Correré el riesgo, señor Gobernador" -dijo, decidido a jugar su vida por el mensaje de su recordado y llorado amigo- "no hay gran diferencia entre morid aquí o al norte.. ¡pero decidme! ¡si no estuvisteis aquí ¿quien os dijo que la joven murió con Ridolfo? ¡¿cómo?!!"
- "No hay tiempo, Boisloire.. pelead por vuestra vida siguiendo la indicación de Mocenigo si deseáis. Yo pelearé aquí hasta el fin, y si me preguntáis como lo supe, si vivís, buscad a Sir Henry De Dannan"
- "¡¡¡¡¡ESE!!!!"
- "¡Corred, corred!" -gritaron varios guerreros- "¡corred y pelead por vuestras vidas!"
- "¡Henry De Dannan, Gobernador! ¿donde está?"
- "Aquí estaba.. cuando he llegado" -dijo el Gobernador..
Y no pudo decir más porque un grupo de musulmanes les atacó con ferocidad y Boisloire se alejó del grupo combatiendo ferozmente por su vida, rumbo al norte, a la embarcación y a la última esperanza de sobrevivir.... vivir y vengar a su amigo, porque adivinaba ya que De Dannan había tenido mucho que ver en la perdición de los desventurados amantes..
- "¡Moriréis Hospitalario! ¡moriréis!" -en medio de un grupo turco, ya vistiéndose con trajes musulmanes que le disfrazaban, Henry De Dannan miraba a lo lejos a su enemigo, combatiendo- "¡el imbécil cree que en el norte de la ciudad hallará salvación! ¡moriréis Boisloire! ¡moriréis!"
- "Odiáis a aquel hombre.." -murmuró Zobeida, que estaba aún aturdida y llorando, pero a quien la mirada de odio de De Dannan había hecho salir un poco de su dolor y había contemplado al francés con interés al ver las muestras de dolor del joven, frente a la hoguera- "el amigo de Ridolfo ¿deseáis perderlo?"
- "Morirá señora mía.. no hay escape alguno por la ruta que ha elegido.."
- "Bien decís y bien pensáis. Lo mismo haré yo... nadie, nadie escapará a mi venganza... ¡lo he perdido! ¡porque lo he perdido por mi despreciable hermana! ¡pero me vengaré! ¡ME VENGARE!"
Zobeida se cubrió el rostro lloroso con el velo y la matanza de Famagusta, continuó, mientras en el aire, cerca a la hoguera extinta, aún volaban en el viento las palabras de Roxelana..
- "¡¡Un hijo... la próxima vez, si os obsequiaré con un hijo..!!"
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- "¡¡¡¡ARGHHHHHHHH!!!!!" ¡¡¡AAAAAHHHHHHH!!!" -Shaoran Li había caído de rodillas contemplando el lugar donde había muerto Ridolfo Mocenigo hacía más de cuatro siglos atrás- " ¡¡¡¡Oh por el Cielo!!!!"
Bajo su costoso traje de montar su piel ardía y se sofocaba.. sentía de pronto todo en un instante, el fuego quemando su carne, devorándolo, consumiéndolo lentamente, sofocándolo. Cada uno de sus poros gritaba en combustión y el aturdido joven chino no había podido menos que caer de rodillas y despojarse de la chaqueta con rapidez, para contemplar... pasmado como la piel de sus brazos efectivamente estaba ennegreciéndose, quemándose... calcinándose..
Era como si la caja de Pandora que había destapado aquella noche, en el hechizo para liberar su memoria y recordar encarnaciones pasadas, estuviera al fin vaciándose de todo aquel dolor y muerte. Dolor y muerte que ya había sufrido en carne propia aquel mes previo al recordar la muerte de Rasetsu -con el cuerpo desgarrado de arriba a abajo- en un combate contra las huestes del Emperador Taishakuten pero que no se comparaba con sufrir sus carnes arder -porque estaba realmente calcinándose- al recordar finalmente los episodios finales de la vida de Ridolfo Mocenigo y de las hermanas turcas..
Aquella Caja de Pandora de su pasado, de sus encarnaciones previas, había estado, efectivamente, llena de dolor, miseria, sangre y muerte... como los males de la humanidad a las que hacía referencia la leyenda de la Pandora del mito griego.. pero así como los horrores del mundo -de su mundo personal- habían escapado de la cajita de su pasado hacia este presente suyo.. también había escapado algo más...
Y es que tal como en el mito griego... al final de la caja de Pandora estaba la esperanza.
Y la esperanza tenía nombre, vida y estaba vivo.. esta vez, esta vez... la promesa había sido cumplida, esta tercera vez, la promesa corría y jugaba en su hogar en Li Manor..
- "¡¡Un hijo... la próxima vez, si os obsequiaré con un hijo..!!"
Hien.
Si.
Sakura había sido Roxelana en el pasado... y ahora que veía con claridad inusitada entendía que Zobeida había reencarnado también, y en la mujer que él conocía como Akasha, ya que ¿cómo olvidar que Eriol le había dicho -la vez que la vió- que parecía ser la copia en negativo de su esposa?
Roxelana y Zobeida..
Sakura y Akasha..
Las gemelas turcas..
¡Pero esta vez no eran hermanas! ¡no eran gemelas! ¿cómo?¿porqué?, ¿qué podía haber pasado para que eso haya cambiado? no le sorprendía ya el parecido entre ambas pero si no acababa de entender que pudo haber pasado para que Akasha y Sakura no fueran hermanas gemelas en esta encarnación.
- "Y Akasha... ha sufrido en esta vida.. todo lo que ella a sufrido, debe ser una expiación por lo que hizo como Zobeida..." -pensó rechinando los dientes, mientras sentía que su costosa camisa empezaba a quemarse, tal como su piel- "pero ... al menos no me ama. Afortunadamente,.. afortunadamente..."
Un agudo dolor desde su interior casi le hizo desvanecerse y Hin Lu, que le había seguido con mucha lentitud corrió a auxiliarlo viendo, pasmado como su joven señor parecía ser devorado por un fuego interior que no tenía nada de metafórico..
- "¡¡¡Shaoran!!, ¡Shaoran!"
- "¿Porqué?" -pensó el hijo de Ieran Li mientras su amigo lo auxiliaba- "¿porqué al recordar la muerte de Mocenigo y Roxelana estoy sufriendo el mismo dolor en mi propia carne? ¿Porqué? ..." -su mente, nublada por el dolor, trató de dar una respuesta- "¡No debió ser así! ¡recordar no significa que debo revivir en mi piel la muerte de mi encarnación previa, sólo debió ser un doloroso recuerdo en mi memoria y no revivirlo en mi piel! ¡¡¡¿¿¿PORQUE???!!"
- "¡¡¡UN SELLO!! ¡UN CONJURO SE HA ROTO!!" -Kujaku Hoshino saltó de su cama, despertándose (y es que en Japón era de noche) y hablando en voz alta- "¡un conjuro ancestral! ¡de sangre!" -el chico resoplaba agitado, tratando de ordenar su mente a lo que había visto en sueños- "entonces es cierto: Rasetsu reencarnó en ese chico... el que quisieron matar en un sueño, la otra vez. Si. Él fué Rasetsu primero... y el joven occidental que he visto morir en la hoguera ahora, el mismo hombre que la mujer que Tsukishiro y Hiu llaman Sakura, llamó en sus sueños. Rasetsu, Mocenigo, Li... ¡fueron uno mismo! ¡siempre el mismo! y recordar su muerte en la hoguera ha roto un hechizo, un conjuro viejo, que nadie vivo debería recordar. ¡Un conjuro que le impedía recordar su vida como Mocenigo porque al recordar su muerte, alguien más recordaría ese pasado!"
Kujaku se paseó por su diminuta habitación, resoplando.. de pronto su don de sólo ver.. le era muy frustrante..
- "¡Un momento!... ¡él lo ha recordado, pero él no estaba soñando! ¡no le he visto a él soñar! ¡donde quiera que esté ha recordado todo estando consciente, despierto!" -se paseó una vez más- "¿y el sueño que yo he visto, donde he visto todo?... es de dos mujeres... ¡dos!" -una idea casi le hace dar un salto- "¡las hermanas turcas! ¡las gemelas! ¡ambas han reencarnado y ambas estaban soñando lo que él recordaba, mientras él lo recordaba ¡¡PORQUE EL LO RECORDABA ES QUE AMBAS LO SOÑARON, EN ESTE MISMO INSTANTE!!"
El adolescente sacudió la cabeza... todo era tan confuso..
- "Shara se dividió en dos... en su segunda encarnación. En dos. Una, la Shara que Rasetsu amó, la otra, la oscuridad nacida en ella los últimos segundos de su vida, nacida del dolor y el odio de perder al que amaba... ¡Ahora lo entiendo! ¡la tal Sakura fué Roxelana y la otra mujer, a la que espiamos ella y yo en sueños la primera vez ¡esa mujer fué Zobeida!.. por eso.. ¡¡¡Por eso!! ¡YA ENTIENDO TODO!"
En ese mismo instante, Sakura Li saltó en su lecho murmurando en voz alta unas palabras..
- "¡¡Un hijo... la próxima vez, si os obsequiaré con un hijo..!!" -repitió, con una sonrisa, despertándose y hallándose diciendo esas frases.. sin alterarse- "si... ¡yo fuí Roxelana! ¡Akasha ha mentido! ¡yo fuí Roxelana y esta vez le dí un hijo!"
Cerró sus ojos, recordando los besos de Shaoran, su pasión, su amor.. la concepción de Hien..
Canción:
Reencarnación
Intérprete: Thalía
"Tengo una pregunta cuando siento tu piel tan junta
verdad que hemos gozado de otra vida en el pasado
mira de amor hemos muerto tantas veces
nos seguimos reencontrando
y ahora nos debemos intereses.."
-
"¡Maldita, maldita sea! ¡no será de ella!" -murmuraba
Akasha, a su vez- "¡antes muerto que de ella otra vez!".
"Fui el griego que te amó cuando eras un delfín
la reina que a su Rey, por infiel puso fin
o aquel esclavo que la santa inquisición
quemó por hechizar de amor tu corazón"
- "Shaoran.. ¡mi
Shaoran!" -sonreía Sakura acariciando con la mano la parte del lecho matrimonial
donde usualmente estaba su esposo- "si. No importa lo que suframos. Somos los dos.. siempre, los
dos...."
"Oh, Ah, ¡no quiero enamorarme ya!
que la caída duele mas
¡no quiero enamorarme ya!
pero no cederé en tu amor
Es sólo amor lo que vienes a buscar aquí
en un plano que es espiritual,
es solo amor lo que vienes a entregar aquí..."
La joven de ojos verdes sonrió llorando de dicha y se abrazó a si misma en un intento de recordar en su piel el ardor de su esposo. Su mirada, su contacto, su sonrisa. Los ojos de Sakura buscaron la fotografía de Shaoran y sonrió..
Si, él la amaba.. era suyo y ella era de él. ¡No era la primera vez de eso! ¡siempre fué asi!, mirando en la fotografía los ojos canela de él... estuvo más segura que nunca de eso..
"Miro en tus pupilas
y atravieso un espacio sin mancillas
eran otros tiempos, otro nombre
y hasta creo otro sexo
Vamos a romper el círculo de este cuento
y seamos para siempre
dos amantes navegando en el tiempo
Fui la doncella que huyó en tu corcel
o en la prehistoria yo, te cubrí con mi piel
o la sirena que un vikingo enamoró
que abandonó llorando traición"
Rápidamente Sakura se levantó de su cama, corriendo hacia la habitación donde Hien dormía, abrazado al osito de felpa que Shaoran le obsequiara a ella, de niña..
- "Si. No sé que me impedía recordar que yo fuí Roxelana... pero ahora lo sé. ¡Yo fuí Roxelana! ¡y esta vez le dí un hijo!" -en la penumbra de la noche, acarició los adorables cabellos de su pequeño- "¡oh si, mi Hien! ¡te hemos anhelado no una, sinó dos vidas antes de ahora y finalmente estás aquí!"
"Oh, Ah, ¡no quiero enamorarme ya!
que la caída duele mas
¡no quiero enamorarme ya!
pero no cederé en tu amor
Es sólo amor lo que vienes a buscar aquí
en un plano que es espiritual,
es solo amor lo que vienes a entregar aquí..."
Canción: Reencarnación
Intérprete: Thalía
- "Mi hijo.. su hijo. Al fin, lo que sentimos en tres vidas al fin pudo tomar vida propia.."
Los enormes ojos verdes, soñolientos del pequeño se abrieron con dificultad mientras miraba con calma la hermosa figura de su madre, sonriéndole..
- "¿Que pasa mamá?"-bostezó- "¿volvió papá?"
- "No pasa nada cariño. Es que eres nuestro tesoro y deseaba estar segura que eres real.."
El pequeño la miró sin entender y Sakura sólo lo abrazó en silencio, con una sonrisa. Pero una duda, algo que no tenía sentido apareció en su mente...
- "Pero.... Mocenigo fué Rasetsu... y Shaoran fué Mocenigo... ¿porqué veo en mis sueños de Shara y Rasetsu el rostro de Lord Ruthwen? ¿porqué? ¿y porqué he sido capaz sólo ahora de recordar que yo fuí Roxelana? ¿porqué?"
- "Algo.. o alguien, impedía que él... el hombre que fué Rasetsu, recordara ahora, en su encarnación actual que lo fué... y la muerte atroz de Mocenigo, ese recuerdo, fué el sello" -razonó Kujaku, cruzándose de brazos- "porque la muerte de Mocenigo y la chica turca era el sello. Alguien selló ese recuerdo en él, porque sellándolo e impidiéndole recordar sellaba a su vez los recuerdos de alguien... de la persona que soñó esta noche todo. La misma mujer llamada Sakura.¡Impidiéndole a él recordar que fué Mocenigo sellaba a su vez los recuerdos de ella, porque ambos murieron juntos y el que él recordara esa muerte, llamaría los recuerdos de ella!... y es evidente que quien quiera que hizo esto, no deseaba que ella recordara que fué Roxelana. Pero.. ¿porqué sellar los recuerdos en el hombre que Tsukishiro y Hiu dicen que se llama Li? ¿porqué no sellarlos directamente en ella?"
Los segundos pasaron y la respuesta le llegó sola a Kujaku..
- "Pero ella puede tener premoniciones.. puede soñar con el pasado.. o el futuro. ¡Por eso no podían hacer un conjuro en su contra, directamente, para evitar que recordara! ¡un conjuro así ella lo hubiera notado!.. por ¡por eso sellaron los recuerdos de él, que son como el gatillo que disparaba los recuerdos de ella! ¡usando un conjuro ancestral de sangre! ¡por eso lo han hecho!.. ¡ALGUIEN HA ESTADO EVITANDO QUE EL HOMBRE LLAMADO LI RECORDARA QUE FUE MOCENIGO Y RASETSU, DESDE HACE TIEMPO!!... ¡y todo para confundirla a ella, a la mujer llamada Sakura!, quizá para confundirlos a ambos... pero.. ¿quien?, ¿quien tiene ese poder? ¿quien?... ¡la misma persona que se mete a los sueños de la joven Sakura, confundiéndola! ¡tiene que ser la misma persona!!"
En la lujosa mansión donde dormía Gritzkorovjnail Romanova, la hermosa mujer llamada Carmille Ruthwen cerró la puerta de una habitación y caminaba por los pasillos silenciosos, pensando algo que tenía que ver con las interrogantes que se hacía Kujaku..
- "El jovencito Li rompió el conjuro" -apretaba los dientes, enfadada- "¡sabía que no podía durar tanto! ¡si desde que hemos llegado a este país es que estaba bajo el poder del sello y ha sido mucho tiempo!" -suspiró, tratando de tener paciencia- "pero el plan era bueno. El sello de sangre hubiera durado cuanto hubiera sido necesario... si el chico no hubiera salido del país.. ¡si no hubiera salido del radio del conjuro!. Ahora, donde quiera que este, ha descubierto y recordado todas sus encarnaciones y a su vez... ha hecho que Sakura Li recuerde que fué Roxelana... ¡La thugh ya no podrá seguir engañándola con esa mentira!"
Y en la habitación de Akasha Bhakthar, la mujer arrojaba un adorno hacia el piso, en un deseo inútil de desatar su rabia...
- "Ya lo saben.. ambos. Estoy segura" -se dijo, furiosa- "no sé como, pero lo que el tal Grozny ofreció: el retrasar que Shaoran recordara que Sakura fué Roxelana... ya no es posible. El la recuerda y ella a él.. estoy segura. Mis recuerdos de lo que ocurrió después de su muerte... también debieron haberlos visto. ¡Ahora saben ambos quienes fueron realmente las gemelas turcas!"
Presa de rabia, rasgó de arriba a abajo las sábanas..
- "¡Ridolfo..!.. ¡¡¡cuanto he sufrido al soñar tu muerte!!! ¡la maldita Roxelana te arrebató de mi lado esa vez, pero esta vez no será así! ¡no esta vez!, ¡NO LO PERMITIRE!. Estoy segura que lo que he sufrido es consecuencia de esa mirada que Roxelana le dió a Zobeida.. ¡estoy segura que ella me maldijo!, ¡pero yo la destruiré esta vez! ¡la destruiré y tú estarás a mi lado Shaoran!.. como siempre debió ser.. desde nuestra vida anterior. La destruiré por haberme quitado tu amor en el pasado... por tenerte hoy y por haberme maldecido ¡la odio, la odio tanto o más que cuando era Zobeida! ¡estoy segura que ella fué quien me maldijo! ¿quien más pudo ser?"
En otro lugar, en ese mismo instante en la casa de los Kinomoto, los ojos de Touya se abrieron al instante, despierto de pronto. ¿Porqué se sentía tan intranquilo?, Tomoyo estaba entre sus brazos, dormida y feliz luego de la noche de amor que habían compartido.. ¿porqué estaba de pronto tan asustado?..
Una joven de largo cabello oscuro....
Sangrando en sus brazos...
Muriendo en sus brazos..
- "¡Os maldigo Princesa! ¡maldita seáis! ¡si no es en esta vida, en la próxima pagareis lo que habéis hecho!"
Touya se tocó la cabeza con las manos..
¿Que había sido eso? ¿A quien le dijo él eso?
- "Hmmm...¿qué pasa?" -murmuró Tomoyo, adormilada- "¿No tienes sueño?"
- "No. Necesito amarte una vez más"
Tomoyo sonrió dulcemente mientras su esposo volvía a fundir su cuerpo con el suyo, olvidando lo que él llamaba "un mal sueño", pero Carmille Ruthwen parecía molesta, inquieta...
Tenía los puños apretados al decidir....
- "Tiene razón. En adelante, debemos actuar de prisa. No hay tiempo que perder... debemos precipitar que las estrellas de mi adorable Ashura se manifiesten ¡LO ANTES POSIBLE!"
Continuará en el Omake de Reencarnación "La confidente de Roxelana"..
Notas de la Autora: Bien, ante todo y por sobre todo ESTE OMAKE VA DEDICADO A MI HERMANITA LIME!... ya se estaba resintiendo ^^´. Aclarado eso, creo que los enigmas sobre Ridolfo, Roxelana y Zobeida, están ya despejados, aunque haya sido de una forma tan trágica como el desenlace del capítulo Y_Y. Pero ¡no había remedio! ¡buaaaaa!.. ¿ya ven porque ERA NECESARIO que Shaoran se fuera de viaje? y aunque nuestros personajes no tienen aún idea de lo que les rodea ¿como que uds ya están adelantados, no es asi?, ji, ji, ji. Bien. Un par de acotaciones históricas: Famagusta cayó en manos de los turcos el 5 de Agosto de 1571. Algunos dicen que los últimos defensores se rindieron al final, otros -como el autor de novelas de aventuras Emilio Salgari- dicen que no. El final fué el mismo: todos los hombres hallados en la ciudad murieron y el Gobernador Bragadino -personaje histórico que si era Gobernador de Famagusta- fué torturado con especial crueldad, pues muere desollado vivo tras un largo tormento. Las personas halladas en la iglesia -sólo mujeres y niños, ningún hombre vivió- fueron reducidos a la peor esclavitud... lo cual no sé si es peor o mejor que morir. Volviendo al fic, ya adivinan que Boisloire logró llegar con vida hacia la embarcación y huir, pero la historia de Boisloire... es materia de otro omake. A su tiempo. ¿Se preguntan porqué Touya se despertó?, ji, ji, ji.. eso también es materia de otro omake, ¡¡paciencia!!, la historia de Roxelana y Ridolfo ha terminado, pero las maldades de Zobeida aún no, y aún la verán en otro omake al igual que al malvado De Dannan, que tiene asuntos pendientes con Boisloire ¡en su respectivo omake!
¡Les repito! ¡paciencia!.
Vocabulario (o explicaciones culturales):
* "desde el mediados de agosto de 1974, Varosha, el distrito greco-chipriota del centro turístico costero de Famagusta, había sido tomado por las tropas turcas junto con el norte de Chipre".- No estoy inventando esto. Esto es REAL, los problemas políticos de la isla de Chipre y la situación actual de Famagusta NO la inventé. Pueden verificarlo en http://www.gara.net/paperezkoa/20070730/31176/es/La-ciudad-fantasma-Famagusta-sigue-dividida-33-anos-despues-invasion
** "Gökbori" palabra turca que significa lobo celeste o lobo celestial. "Gökbori" o lobo celeste.- Los turcos celestiales -el primer grupo étnico llamados a si mismos turcos existieron en siglo IV a. C- tuvieron cuatro dioses, pero el principal dios fue el Gök (cielo, celeste). Su leyenda dice que el pueblo surge de una madre loba que se relaciona con el dios celestial "Gökbori". Por eso el lobo fue el símbolo principal de los turcos antes de adoptar el Islam. Todo esto pueden verificarlo en: http://www.nueva-acropolis.org.ar/El-calendario-Turco-de-los-12.429.0.html
*** Oguz Kagan, el fundador mitológico del pueblo turco. También pueden verificarlo en: http://www.imperiobizantino.com/la_historia_de_los_turcos.html
**** Emilio Salgari*** . Autor italiano de libros de aventuras que hizo justamente la saga que ha servido de base a esta humilde autora para esta mini-historia dentro del fic. El libro al que Shaoran hace alusión -y que lee, ji, ji-ES UN LIBRO REAL y se llama "Capitán Tormenta", habla de las aventuras de la cristiana Leonor de Eboli durante la caída de Famagusta (no, Boisloire ni Mocenigo estan allí, no olviden que yo los inventé poniéndoles de compañía a esta mujer, personaje a su vez de esta novela, ^^´) .
**** Leonor y del león de Damasco, pero ellos tuvieron su propia historia**** .- Nueva alusión a las obras de Emilio Salgari. Efectivamente, ambos, Leonor de Eboli (Capitán Tormenta) y Muley-el-Kadel o el León de Damasco son protagonistas de varios libros que relatan la saga sobre la lucha de Venecia contra los turcos. Su historia esta en los siguientes libros: El Capitán Tormenta, el León de Damasco y El hijo del León de Damasco.
***** Haradja, al Castillo de Husiff, en la Luda... esa mujer fue enemiga de Leonor y del león de Damasco, pero ellos tuvieron su propia historia y es bueno saber que lograron vencerla*****.- Este es el nombre de la enemiga de Leonor y del León de Damasco. Es la inspiración para el personaje de Zobeida, pero si quieren leer a la malvada original, pues ¡a leer a Salgari!, si no, no se preocupen.. no es necesario ni imprescindible, pero les aclaro la referencia.
******Maellus maleficarum******.- O «Martillo de las Brujas», es probablemente el tratado más importante que se haya publicado en el contexto de la persecución de brujas y la histeria brujeril del Renacimiento. Es un exhaustivo libro sobre la caza de brujas, que, luego de ser publicado primeramente en Alemania en 1487, tuvo docenas de nuevas ediciones, se difundió por Europa y tuvo un profundo impacto en los juicios contra las brujas en el continente por cerca de 200 años. Esta obra es notoria por su uso en el período de la histeria por la caza de brujas. Información de wikipedia. Un libro que personalmente considero INFAME por su alto contenido de misoginia, intolerancia y fanatismo.
*******Doncella de hierro¨********.- La doncella de hierro fue un instrumento supuestamente utilizado para la tortura y ejecución. Posiblemente la primera doncella de hierro fue construida en Nuremberg, Alemania. Al parecer, la primera persona ejecutada por este medio fue un falsificador de monedas, el 14 de agosto de 1515, como ven, es IMPOSIBLE que hubiera estado en Famagusta, pero me pareció muy dramática la situación y me tomé esta LICENCIA LITERARIA de ponerla allí para graficar el horror de la tortura, y el porqué Mocenigo temía que Roxelana la sufriera. El uso de la tortura era común para la inquisición y también fuera de ella, en la época U.U.
********Inquisitio Haereticae Pravitatis Sanctum Officium*******.- Es el término en latín de INQUISICION. ¿No me creen? busquen "Inquisición" en wikipedia.
********* Vos sois lo que mas amo en este mundo y más allá"********.- ¡!!MUY BIEN!! ¿alguien recordó las palabras de Shaoran en el fic anterior (la torre de Tokyo) cuando besó y encerró a Sakura, antes de ir a pelear?, ji, ji, ji.. ¡SIP, YA LO HABIA DICHO AÚN SIENDO MOCENIGO! (el chico tiene manía con esa frase.. debería patentarla XD!!)
La canción en español es "Reencarnación" de Thalía, que tiene un video que habla ENORMEMENTE de reencarnaciones y es una mujer quien lo canta porque son Sakura y Akasha quienes piensan en su pasado -valga la redundancia ^ ^´- ¡es una canción vieja, pero el video es lindo!- y la música que pueden escuchar durante la escena de la hoguera es de E Nomine. Disculpen por la muy burda traducción de alemán y latín.. A ver cuando aplico a aprender esos idiomas. ^^´ (con este fic hasta turco he revisado y a este paso también alemán y latín). Al menos la idea básica de la canción es clara. (muy lúgubre para mi gusto, pero buena para la escena) Personalmente aclaro que soy CATOLICA -¡a mucha honra!- y NO pretendo atacar a la Iglesia, pero deploro el Gran Error histórico -como toda persona, católica o no, pero con sentido común- que fué la Santa Inquisición y los Autos de Fé. Dios nos ama y EL no es responsable -ni la Iglesia, que es una institución- de los errores HUMANOS que dieron lugar a la creación de este Tribunal. Esto fué, creo -como hago decir a Mocenigo- resultado de los miedos y la intolerancia de LA GENTE. ¡Aprendamos de la historia y no comentamos los mismos errores!.
Comentarios, sugerencias, tomatazos a mikki.chan@gmail.com
La imagen de las gemelas turcas, no es obra mía (ya
quisiera!) la encontré en la red hace AÑOS (cuando
empezaba este fic) y lastima que no se quien es el autor/a pero RESPETO
¡Este omake se extendió mucho! ¡les veo en el próximo omake de reencarnaciones!:
Continuará en el Omake de Reencarnación "La confidente de Roxelana"..
Avances para el siguiente capítulo!:
El tiempo parece haber empezado a ponerse al fin de parte de Sakura y Shaoran pero Eriol recibe más de una sorpresa que le deja sin habla y Rei se vé en la obligación de asumir algunas responsabilidades inesperadas. Yoko toma una decisión que puede afectar mucho a los que ama y una vida se hunde en el dolor y el silencio..
Y Shaoran recibe, en medio de muchas sorpresas una noticia de su suegro..
Pero no es la única persona sorprendida en el capítulo... muchas cosas son descubiertas..
Capítulo XVI "Revelaciones"